¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Review of Turning Pro by Steven Pressfield

Let´s turn pro.
Tittle: Turning pro
Author: Steven Pressfield
Editorial: Black Irish
Genre: Nonfiction
Country of origin: United States
Pages: 148
Days to finish it: 7
Year of publication: 2012
Personal score: 3/5

Preview: How the fuck we turn pro?

I´ll give you a resume of the book: it’s all about habits. Everything. It’s not how much you suffer, or how much it takes you to finish something. It’s all about fucking habits, what you should do, what you shouldn´t do, what you should take, and what you should leave behind. The book tells us how to identify those habits, and how to suffer in the way, because all the people who are truly successful have to suffer… one way or another.  

How did I get it?

Direct recommendation from my ex director of my last job, I was in the mood of reading something like this, well not so romantic and selfless, but something like this.


A little bit of the author…

He had a lot of jobs, from truck driver, fruit picker, to writer. He has written several screenplays for recognized movies. His book The war of art, is one of the most famous.

Review

So, as I was saying in the preview, this book is about how we turn pro, because right now you are an amateur, and obviously you want to transform into a pro, because the pro´s rule the world.

The author makes the difference, between the amateur and the pro, their several differences. Also compares the amateur with an addict and a junky. And in some way, he is right. We are so damn addicted to stupid things…

The book is about habits; it’s in your hands to identify which of those habits could work in your (empty) life.

Opinion

The entire book I was expecting to be told how damn will I transform into a pro… but that never happened. Maybe that was my mistake, I was expecting the explanation in a clear way, in a more digested way… and that wont happen. I guess me and my generation we´re so used to get all in one second.

This is the kind of book who tries to explain that you are capable to change things, the inner way to transform your environment and the awareness to challenge yourself. I mean, if a homeless who was picking fruit could succeed in Hollywood, everyone can. Right?

Exactly that´s the reason why I hate those kinds of books: they show a successful person that had to overcome a lot of hard things and obstacles to become what he is now. But the reality is not this way, because you are not that kind of person, and if you try to be like them, you will fail. Every person is different and works in different ways. Methods, manners, everyone is different.

Of course it has some good phrases, and the author knows how to write a book, it hooks you. It could work for some people, but not for me. I recommend this book for those who are empty of purposes, need direction in their life and are waiting for a “time in the life”…

I’m in the middle of being pro, I´m a rookie-pro.

Quotes

"The life we call "normal" isn't normal at all. A spouse and kids, a mortgage, a 9-to-5 job...who said that was life?"

"All addictions share, among others, two primary qualities. 1. They embody repetition without progress. 2. They produce incapacity as a payoff."

"There's a difference between failing (which is a natural and normal part of life) and being addicted to failure."







miércoles, 8 de noviembre de 2017

Reseña de El único amigo del demonio

El canibal...
Título: El único amigo del demonio
Autor: Dan Wells
Editorial: VR Editores
Género: Thriller
Libros leídos del autor: 4
País donde sucede: Estados Unidos
País de origen del autor: Estados Unidos
Año de publicación: 2015
Páginas: 320
Días para acabarlo: 5
Calificación personal: 4/5

Previo: Asesino una vez, asesino siempre (?)

¿Una vez que asesinas puedes parar? Ya sé que sueno creepy, pero esta idea se me está ocurriendo al concluir el libro. Mi pregunta es, digamos que pasan años desde tu último asesinato y crees que lo has superado, ¿te has curado o el instinto asesino puede volver de un día para otro? Yo no estoy seguro, por un lado creo que las personas que asesinan tienen un serio problema psicológico, y si lo hacen es por qué no lo controlan, así que el dictamen sería que no se han curado, y volverán a matar; por el otro lado, creo que puede haber asesinos de una sola vez, que lo cometen, y ya está, aprenden su lección… Es un tema digno de discutirse, sobre todo en cada país y en cada entorno diferente, las respuestas, así como las mentes, abundan.
           

¿Cómo lo conseguí?

Habían pasado muchos meses desde los primeros tres volúmenes, así que no sé qué me motivo exactamente a leer éste. A veces se desencadenan reacciones en mi mente, que ni yo sé de dónde provienen, pero ahí están.


Un poco acerca del autor…

Después de haber leído cuatro de sus libros, me he hecho a la idea de que Dan Wells o es demasiado creativo o tiene personalidades (escritores) múltiples. La serie de John Cleaver es un thriller con tintes de novela negra, y sus demás series son de ciencia ficción, cosa que aunque no es imposible relacionar, tampoco es tan sencillo. En estos momentos estoy dudando seriamente si continuar la saga (ahora) o no, ya contaremos qué pasa. 

Reseña

Volvemos al problema de reseñar sagas, por lo que en esta ocasión compartiré cada link de los comentarios que hice en goodreads de cada libro, hasta éste. Tengo miedo de caer en spoilers.

John es un joven que lucha contra sus instintos asesinos… le gusta mirar personas, seguirlas, hacer fogatas, y tener fantasías sangrientas. Este será el principio de un antihéroe que se robará tu corazón… o lo asesinará.





Opinión

Después de releer mis comentarios en Goodreads, sigo sin explicarme por qué no hice una reseña triple, creo que el motivo fue que anduve demasiado atareado con la búsqueda de empleo y no tenía ganas de escribir. No es que me arrepienta, pero esta saga debió haber tenido un espacio en el blog.

Sucedió que hace mucho tiempo no me enganchaba con una saga como lo hice con las primeras tres partes, sino mal recuerdo leí los tres libros en menos de diez días. Este último lo leí en cinco, casi siete sin contar el fin de semana.

El personaje tuvo algo que me enganchó, su falta de empatía me parecía algo similar a lo que me sucede a mí, y el hecho de copiar gestos de las demás personas para saber cómo comportarse, es un rasgo que también compartimos. Sin embargo, yo argumenté a través de toda la saga, que no se me figuraba un libro del tipo “Young Adult” debido a que se me hacía perturbador para este público. ¿Qué se necesita para que sean YA, que los personajes sean jóvenes? Pues si esa es la respuesta la mitad de los libros lo serían.  

Volviendo a este último libro, yo esperaba algo mucho más maduro, y creía que habrían pasado años, no meses del último libro. Y aunque la fórmula ganadora se mantiene, el joven John robándose las escenas, la formula ya está muy desgastada, y no sabe tan bien como en las primeras tres. Sobre todo por el hecho de que se va por un lado un poco más sobre natural. Además que en esta ocasión hay más personajes que en las últimas entregas.

Aunque he de admitir que me quedé algo picado con saber que pasará, no fue lo suficiente (al menos no como las anteriores) para seguir en este preciso momento. Por mi parte solo queda agradecer al autor en crear algo de este estilo que te hace sacar a tu señor monstruo del armario, y a la par te hace enterrarlo con sus reglas.

Puede que al final el único amigo del diablo sea el diablo mismo.      

Citas

“Existencia. En un minuto estás vivo, y luego, de repente, ya no lo estás.”

“No tener sentimientos había sido mucho más sencillo que sentirse culpable todo el tiempo.”

“Pobre de él por creer que yo tenía un lado bueno.”

“¿Cuántas veces había soñado con apuñalar a alguien? Solía soñar con apuñalar a B., a M., incluso a mi madre; fantasías vergonzosas y aterradoras de asesinar a todo aquel que tuviera cerca, de las que intenté librarme por años.”

“Vivía la clase de vida que me hubiera gustado vivir: sin enredos, sin multitudes, solo paz, silencio, y cuerpos que cuidar. Pero sabía que yo era diferente de la mayoría de la gente, y a la mayoría no le agradan esas cosas.”

“Yo no sabía cómo se sentían muchas cosas, pero sabía cómo se sentía fallarle a alguien.”

“Como unió las piezas. Como me aferró a una realidad que nunca antes había imaginado.”

“¿Las pesadillas son un lujo?”

“No puedes decir que el mundo no vale la pena si ni siquiera te has molestado en experimentar lo que hay en el.”

“Lo disfruté, y esa era la peor parte: me perdí en un frenesí más allá de mi control y amé cada minuto de ello.”

“Un anestésico profano para esconder el dolor de un corazón que no sabía cómo usar.”


“¿Qué hice yo que no tendría que haber hecho? Esa era siempre la cuestión”

viernes, 3 de noviembre de 2017

Turbosomnia (3)

Turbosomnia                

Ella se ha ido, no podía soportar que yo durmiera tanto, me envidiaba mi nueva capacidad de dormir, pero sobre todo le exasperaba que ya no la necesitase para dormir. No la culpaba, intentó ser demasiado paciente, pero yo me lo busqué. Prácticamente ya no necesitaba a nadie para dormir… solo para despertar. Las cosas se habían complicado. Ella había dejado el departamento que compartíamos, así que me quede ahí. Mantuve todo en su lugar, esperando que se arrepintiese. No lo hizo.
El primer episodio llegó un jueves por la noche, llegaba del trabajo, me preparaba para beber una cerveza y cocinarme algo, hasta que una ligera cefalea me hizo sentarme. Todo se puso más y más borroso, no sabía qué hacer. Me entraron unas terribles ganas de dormir, hasta ahora no me había sucedido eso, siempre dormía cuando yo quería. La visión estaba demasiado nublada y tuve que recostarme, pequeñas ráfagas de electricidad tocaban mi cerebro. Todo se oscureció, y me volví la bella durmiente.
Veinte horas después iba despertando, las veces anteriores que me quedaba dormido, habían sido lapsos de una hora o dos extra, nunca tanto. La primera reacción que tuve fue asustarme, había pasado demasiado tiempo, el trabajo no importaba, me importaba dormir. Así que me intenté tranquilizar, salí a la calle a despejarme. Vi la banca donde una vez conocí a la chica del té, y en esta ocasión si pude llorar. Se había ido, y no había vuelta atrás. Voltee a mi alrededor, y no había nadie que me ayudara a… no dormir más.
Una hora después volví al departamento, prendí la televisión dispuesto a ver algo, pasaron las horas y no podía pegar el ojo, lo intenté. Hasta las cinco de la madrugada caí rendido, mi visión se nubló y volví al mundo del sueño. En este (el segundo) episodio no soñé nada. Durante diez días me la pasaba durmiendo de veintiún horas a veinticuatro. El trabajo se fue al carajo, tenía los ahorros suficientes para no preocuparme por años. En este intervalo recordaba que iba al refrigerador y me atascaba de comida, la suficiente para volver a dormir por horas. Era comer y dormir.
En el tercer episodio, la visión borrosa volvió. Volví a caer rendido, y me levanté una vez por comida, pero esta ocasión fue diferente, una extraña necesidad de tener sexo se apoderó de mí, y si consideramos que no había estado con nadie desde hace meses, me lo merecía. Busqué una página de internet donde ofrecieran sexoservidoras, mientras buscaba me quedaba dormido y comía, agónicas largas para concertar una cita. Fue complicado arreglar una cita con una chica que quiera quedarse más de un día, pero yo no estaba dispuesto a perder mi oportunidad. La prostituta llegó al día siguiente.

No recuerdo muy bien su cara, recuerdo una plasta de maquillaje encima de una base morada, colores por aquí, colores por allá. No sabía si era un payaso, una mujer o un transexual. Esto no me asustó, estaba desesperado. Intenté besarla, pero mis ojos pesaban de nuevo, cada día dormía un poco más. El cuarto episodio sucedió cuando estaba con la prostituta, justo cuando me desvestía y me metía en la cama, mis ojos se cerraron. Caí en el letargo final. Comencé a soñar, vi mi infancia, aquellos momentos donde jugué deportes, la escuela, las ex novias, mis aficiones, todo. Lo veía con una claridad inmensa, y entonces lo supe, supe no despertaría. Que este sueño había sido el último.
Abrí los ojos, pero fue en vano… No abrirían más. Soñaría por siempre.

                                   

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Reseña de El búfalo de la noche de Guillermo Arriaga

Te observa...
Título: El búfalo de la noche  
Autor: Guillermo Arriaga
Editorial: Debolsillo
Género: Drama/Thriller
Libros leídos del autor: 1
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Año de publicación: 2001
Páginas: 244
Días para acabarlo: 4
Calificación personal: 4.95/5

Previo: La peor traición de todas

Últimamente tengo la costumbre de no pensar en mis previos, solo los medito los últimos cinco minutos antes de escribir la reseña (en lo que se abren los archivos y todo eso), éste ha sido igual. ¿Cuál creen que sea la peor traición de todas? ¿La de un hijo a un padre? ¿De un hermano a otro? ¿De un amigo a otro? Yo creo que la peor de todas es la de un mejor amigo a otro, por el simple hecho de que tú eliges a tus amigos, y a tu familia no. Imagínense que alguien a quién le depositas toda tu confianza, le brindas palabras de aliento, cariño, dinero, protección, hasta tu mismo techo, te cometa la bajeza de traicionarte (y si es por una mujer peor); es algo que sencillamente es peor que perder al amor de tu vida, porque el amor te llega sin esperarlo, la amistad es una elección. Cuéntenme cuál creen que es la peor traición de todas.
           

¿Cómo lo conseguí?

Había sido quincena, y yo me merecía libros nuevos, había pasado varias semanas sin ir a la librería por algún ejemplar, el principal motivo es porque ninguno se me antojaba, y aunque este libro no era por el que iba, se coló fortuitamente en mi elección.


Un poco acerca del autor…

Recuerdo el apellido Arriaga (además de parecerse al mío), lo recuerdo por algunas filmografías, pero no sabía que también escribía. El previo acabará aquí, porque estoy seguro que habrá muchísimo más de él en el blog.

Reseña

Manuel y Gregorio son mejores amigos, viven en la ciudad y van a la universidad. Gregorio tiene una novia, y Manuel también… lo que no saben es que es la misma.

Cuando Gregorio es liberado del hospital psiquiátrico en el que se encontraba, algo inesperado sucede, e impresiona a todos.

A través del retrato de un par de amigos, uno cínico y el otro enfermo, se narra la historia en “El búfalo de la noche” una extraña obra que te mantendrá en tensión al borde de las páginas. O de las lágrimas.



Opinión

Hace muchos años vi la película, una película rara que no sabía de qué iba, fui con mi tío, pero el ya no lo recuerda. Yo solo recuerdo a Diego Luna cogiendo con Liz Gallardo, los jóvenes tenemos buena memoria fotográfica. Así que cuando vi este libro en los estantes, justo como el búfalo de la noche los miraba por la noche, supe que tenía que leerlo.

Había pasado un tiempo sin comprar libros, así que este llegó en un excelente momento, al grado de qué quiero leer todo de Arriaga. En cuanto a la trama es simple, y tiene un sinfín de frases que te hacen recordar, enojar, sentirte triste y hasta creer en el amor idílico. Muchas personas dicen que la narración es súper chilanga, pero yo no estoy de acuerdo, tal vez porque soy demasiado chilango.

Tiene sus momentos, sus escenas memorables, y todo ello, y aunque va sobrado de escenas intrascendentales, algo tiene que te hace querer leerlo en un solo día. Quise apurarlo y leerlo más rápido pero la rutina me lo impidió, aun así lo disfruté montones y logró su cometido, obsesionarme.

Lo que me fascina de las películas es que me permiten darles una cara y un sentido a los personajes (incluso una voz), así que agradezco a la película eso. Y aunque el final es lo peor del libro, se cae un poco conforme al ritmo de todo el libro, no empaña la genialidad del libro.

Los personajes tienen algo, que te saben a una historia culposa que necesitas saber. Por último tengo un enojo… ¿por qué nadie me había presentado a Arriaga antes? Quiero leer mucho (todo) de él.


El búfalo de la noche te mira mientras duermes… por eso no puedes dormir. Entre más duermes, más sueñas con él.     

Citas

"Por más que me doliera debía asimilar el golpe, asumir con humildad que ella poseía misterios a los cuales yo no podía acceder, como tampoco ella a los míos."

"Debía olvidar. Por lo menos intentarlo. Perdonar. Olvidar. Olvidar."

"Hicimos el amor, despacio, sin hablar. No hubo formas o acrobacias. Sólo el lento ondular de nuestros cuerpos."

"Nunca antes sentí el deseo de protegerla. Ansiaba resguardarla, sobre todo, de mi mismo."

"Estoy escondiendome de mí misma, no de ti. Apenas me besó en los labios y retrocedió."

"Ella prefirió dejarme antes que perderme..."

"Quizá por eso me atraía la relación con ella: me brindaba la sensación de transgredir algo."

"Ansiaba olvidar quién era y que hacía conduciendo un automovil por las calles de una ciudad desbordada por la lluvia en busca de la mujer que amaba."

"Siento que me estoy cayendo y que si no me agarro de algo, me voy a estrellar."

"¿Habría valido la pena tratar de quererla en algún momento? Porque a pesar de haberla penetrado docena de veces, de haberla lamido entera, de besarla sin respiro, nunca me fue más cercana como en ese roce de brazos."

"Hablamos durante horas, meras trivialidades. Ambos necesitabamos tantear de nuevo el terreno. Sobre todo yo, que no deseaba bordear de nuevo el abismo."



viernes, 27 de octubre de 2017

Hipersomnia (2)



Pasaron los días, pasó el tiempo. Somos bestias sistemáticas, bestias costumbristas que se aferran a sentimientos de distinta índole. La chica del té y yo comenzamos a salir, pronto iniciamos una especie de relación, y digo especie porque no le pusimos un título formal. Salíamos, nos divertíamos, pero lo más importante podíamos dormir. Había algo mágico entre los dos podríamos hacer dormir al otro con el solo hecho de tocarnos, tener las manos entrelazadas, los pies enroscados, o las narices juntas, lo que fuera. No compartíamos tantas cosas en común, ni siquiera hacíamos las mismas cosas, pero lográbamos organizarnos para que no fuese tan disruptivo.

Me mude con ella, parecía razonable. Usted pregunte en una sala llena de discapacitados cuánto pagarían para volver a hacer lo que hacían antes, y se asombrará. Las respuestas pueden ir desde lo material, hasta lo intangible, desde sus posesiones más preciadas hasta la familia propia. Y dije discapacitados, porque no poder dormir es una discapacidad dolorosa. Pregunte a una persona con trastornos crónicos de sueño: ¿qué estaría dispuesto a intercambiar por dormir plácidamente ocho horas? Las respuestas lo asombrarán. Así que vivir con otra persona a cambio de poder dormir, me parecía la mejor oferta en el mundo, y solo tenía que sacrificar mi privacidad. Mi burda privacidad.

Como he dicho antes, salíamos, hacíamos el amor, mirábamos series, cocinábamos, éramos una pareja sin el título de pareja. Los problemas comenzaron cuando las pesadillas volvieron. Uno podría creer que al dormir descansas, pero eso no es del todo cierto, si al dormir no sueñas, no descansas. Y si no descansas, bueno, pues, te mueres. Soñar es un instinto de la mente, una forma de preservar, de almacenar, de recordar. Podrían parecer sinónimos, pero no lo son, al menos no todos.

El problema se invertía, ahora dormía demasiado y no podía soñar, así que no podía descansar. Pronto un mal humor se ciñó sobre de mi como una nube gris y profunda. Mordaz. Estaba de malas todo el tiempo, a excepción de cuando dormía. Aunque había cosas aisladas que me hacían soñar, tenía sueños turbios llenos de sangre, mujeres, colores. Eran raros, y aún me cuesta describirlos, cuando no eran sueños coloridos eran pesadillas. Soñaba con la muerte, con choques, con seres antropomórficos, con bestias, con todo lo malo que se escondía en mi mente.

Hasta que le pegué. Le pegué mi condición, las pesadillas fueron transmitidas a ella. Digamos que yo tenía cierta experiencia con las pesadillas, toda mi infancia las tuve así que estaba acostumbrado; solo me turbaban unos minutos. Pero a ella no, las pesadillas comenzaban a trastornarla, a mí no, había aprendido a vivir con ellas. Por mi cuenta, yo volví a soñar cosas placidas y relajantes, pero no se lo dije, amaba más mi capacidad de soñar que a ella. Me volví egoísta y disfruté de los sueños.

El punto crítico de nuestra relación llego una noche, cuando la pesadilla se volvió demasiado real. Yo dormía profundamente, esa noche estaba cansado y tan solo con tocar la cama cerré mis ojos. Pero a ella le costó cerrar los ojos, y cuando lo hizo, todo se quebró. Despertó gritando, dijo que ellos estaban ahí, le pregunté que quienes, y ella solo sollozaba diciendo que ellos. Intenté abrir sus parpados, y tenía los ojos en blanco, bailoteando, estaba oscuro pero lo pude notar. Me asusté, y le di una palmada en la mejilla. No reaccionaba. Le volví a dar otra, un poco más fuerte, ella seguía sin reaccionar. No sabía qué hacer, ella gritaba y gritaba, diciendo que ellos venían. Era un miedo verdadero, y yo temblaba. Volví a dar una última palmada, que retumbó todo el cuarto. No reaccionó. Me levanté de la cama, asustado por sus gritos de agonía. Ellos venían, no dejaba de decir. Intenté lo último y le di un beso largo y duradero.


Ella despertó, pero nada volvió a ser igual. 

miércoles, 25 de octubre de 2017

Reseña de Dos crimenes de Jorge Ibargüengoitia

Título: Dos crímenes  
Autor: Jorge Ibargüengoitia
Editorial: Gandhi
Género: Humor negro
Libros leídos del autor: 10
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Año de publicación: 1979
Páginas: 230
Días para acabarlo: 4
Calificación personal: 4.9/5

Previo: Mi primer relectura

Durante muchos años me negué a releer libros, pensaba (erróneamente) que era un desperdicio de tiempo, ya que hay muchos libros en la tierra. Poco a poco he dejado atrás mis complejos de maniaco-lector, ya no leo a autores que nadie conoce, ya no les doy preferencia a autores extranjeros, ni tampoco me zampo libros en un día. No, poco a poco he disfrutado la lectura un poco más, y he llegado a la conclusión que hay ciertos libros que DEBEN ser releídos. Puede que haya algunos que no comprendiste, algunos que no era su tiempo o algunos que te encontraron, pero hay unos que necesitan ser releídos por razones inciertas, pero que debes leer. Así que ahora compruebo que no está mal releer los libros, es una “inversión” necesaria. Piensa en algún libro que te haya gustado mucho, no hayas entendido o crees que te haya faltado madurez, retómalo y luego me agradeces.
           

¿Cómo lo conseguí?

Lo hurte de la casa de mi novia, mientras desayunábamos. En resumidas cuentas, el libro era recomendación así que me sentí con el derecho de tomarlo.


Un poco acerca del autor…

¿Qué más puedo decir de Ibargüengoitia que no haya dicho antes? Después de haber leído más de diez de sus libros, aún me siguen pareciendo una necesidad de carácter nacional. Ningún mexicano se debería graduar de la secundaria sin haber leído alguno de sus libros, y ninguno se debería graduar de la preparatoria sin leer diez de sus libros.

Reseña

Marcos (nombre que por antonomasia me desagrada) es un dibujante en la Ciudad de México, vive con la Chamuca, una noche hacen una fiesta, y todo parece salirse de control. Por azares del destino, Marcos y su mujer deben irse a lugares separados mientras todo regresa a la normalidad.

Así que Marcos decide irse al Estado de Plan de Abajo donde vive su tío Ramón, un ex hacendado que ha caído presa de una enfermedad. Marcos no es bien recibido a primera instancia, así que irá a ver a un viejo conocido.

A través del retrato de un citadino oportunista, que irá labrando mentiras a su alrededor, pero carismático y cautivador, se presenta Dos Crímenes, una de las mejores novelas del autor mexicano Jorge Ibargüengoitia. ¿Cuáles serán esos dos crímenes tan graves de los que se habla en el titulo?


Opinión

Mi primer libro releído, y lo disfruté, aunque uno podría pensar que por saber el final (más o menos) no tiene caso, la verdad es que tiene todo el caso del mundo, porque hay ciertas situaciones o cosas de las que no me acordaba, y he quedado maravillado de recordarlas.

La narrativa es ibargüengoitiana, chusca pero seria, pero sobre todo con situaciones “bien” (bien no es un superlativo) mejicanas, las cuales por ende van a hacerte reír, aunque no sé si sea exclusivos para mejicanos o a todos les podrá dar risa.

Leía un comentario que decía: Si quiero convencer a alguien de leer, una de mis armas sería Ibargüengoitia. Correcto, yo lo he hecho, y lo he recomendado cientos de veces, en especial lo he recomendado a extranjeros que buscan la forma de comprender como es la vida en México, cómo somos los mejicanos y cómo es vivir aquí. (Para mayor referencia leer instrucciones para vivir en México).

Recuerdo a los personajes, y eso seguía fresco en mi memoria, y aunque hubo detalles que van a perdurar, estoy seguro que deberé volver a leerlo para recordar y maravillarme de todo de nuevo. Es un libro que recomiendo, aunque no es el mejor de él, mientras releía me doy cuenta que mi preferido de él es “Estas ruinas que ves”. Es grande usted señor Ibargüengoitia.


Dos crímenes… yo solo quiero ser inculpado del último.