¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

miércoles, 27 de abril de 2016

Reseña de Carne de Atáud de Bernardo Esquinca


 Título: Carne de Ataúd
Autor: Bernardo Esquinca
Editorial: Almadía
Género: Novela negra, contemporáneo, ficción
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Páginas: 272
Días para acabarlo: 3
Calificación personal: 5/5

Previo: Pulquerías, mi amor

¿Han ido a las pulquerías? No quiero comenzar con prejuicios, –o perjuicios como un ignorante diría–, pero yo tardé bastante en ir a una, venga que lo único bueno es que una vez que vas ya no quieres dejar de ir. Hay varios tipos de pulquerías: las nuevas y las viejas. Según la tradición entre más puerca esté una pulquería es mejor. Y es que las pulquerías de los años 1900 eran un “centro recreativo” donde la gente –sin muchísimas posibilidades económicas– se iba a divertir… y a embriagar. Aunque esto no fue así siempre, la fermentación del pulque viene desde los tiempos de nuestros antepasados, los mexicas. Para ellos beber pulque era un ritual –más que una tradición–, pensaban que el estado de embriaguez lograría que conectaran con sus dioses; para las personas normales estaba prohibido y si llegaban a embriagarse con este podrían llegar a morir apedreados. ¿Se imaginan que esas arcaicas tradiciones se mantuvieran? Por mi parte solo les puedo decir que vayan a una pulquería e intenten encontrar a nuestros dioses pasados. Si alguien quiere un tour por alguna me avisa *guiño guiño*.

¿Cómo lo conseguí?

Había visto este libro desde hace unas semanas anunciado por internet, pero de pronto lo leía en todos lados, le dieron bastante publicidad. Al final la sinopsis me convenció y me lancé a mi puesto de peri… mi librería más cercana a comprarlo.

Un poco acerca del autor…

Autor mejicano proveniente de Jalisco. Escribió las bases de este libro (locación) conforme a que no creció en la ciudad de México e intenta plasmar. Él tiene otros libros que siguen la misma línea de su novela negra bien trabajada y pulida. Tiene una trilogía que necesito leer, presiento que veremos muchísimo de este autor por aquí…

Reseña

La historia se centra en Eugenio Casasola un reportero que trabaja actualmente para el periódico “El imparcial”, él tiene una vida tranquila después de haber pasado por un hecho traumático, la muerte de su entonces mujer a manos de un asesino serial llamado “El chalequero”. Ahora todo se mantiene calmado… hasta que un nuevo asesinato es perpetrado y todas las constantes parecen indicar que el Chalequero ha vuelto a las andadas.

Ayudado de una médium, Casasola se dispone a investigar un poco más, y los asesinatos comienzan a aumentar. Pronto todo mundo se percata que “El chalequero” no se encuentra en su celda y que ha sido puesto en libertad. La paranoia se incrementa y las sospechas están a la vuelta de la esquina… Casasola seguirá buscando hasta que pueda saldar la deuda de su amor pasado.

A través de la radiografía de un reportero azotado por fantasmas del ayer y motivado por la venganza se nos presenta “Carne de ataúd” una novela que tiene como trasfondo el nacimiento de la nota roja en el país, y ese extraño sabor de una dictadura decadente. ¿En dónde debes buscar cuando todo parece en tu contra? ¿Vale la pena ser carne de ataúd por un hecho del pasado?

Opinión

Sucedió de nuevo, el eterno síndrome de devorar un libro cuando te gusta demasiado. Sientes la prisa y la ansiedad empieza carcomerte; al final sólo quieres acabarlo lo más pronto posible, debido a esto lo acabé en tres días. La forma de narrar es muy rápida y posee cambios de capítulos. Pienso que así se debe empezar una novela negra (presentando al asesino y el motivo por el que mata), pero esta novela negra mexicana sabe diferente, se usan menos groserías y es un poco más refinada; tal vez así se acostumbra en la época.

Mi parte favorita (subjetivamente) es la relación que tiene con la prostituta asesinada. Sus diálogos, sus expresiones e impresiones me parecen de lo más real posibles; esto me generó una gran empatía. Hubo una escena, que me cautivó y me transportó a ese momento y es cuando la prostituta le da a probar de su… lean el libro y descubrirán qué es, una pista, no es pulque…

La narrativa es ágil, no es tan detallado cuando no se necesita, y se te ambienta a la perfección en la época colonial. Tiene distintos parajes entre los cuales destacan: una prisión, una pulquería, las calles del centro de la ciudad y hasta un bosque. Es bueno no usar tantas groserías, ya que a veces es un recurso que se usa en forma desmedida, no por usar groserías de más somos más mejicanos. Las novelas así me encantan. Se cambia entre lapsos de tiempo y está bastante bien jugado.

Investigué y el autor posee más novelas de las cuales he oído buenos comentarios así que estoy ávido por leerlas. Por lo pronto en esta se toman hechos que en verdad sucedieron y el autor solo los moldea a su consideración, lo cual le quitó varios puntos ya que me sonaba bastante original, aunque en ningún momento llega a aburrir sí llega a decaer. Entran en escena muchos personajes conocidos…reales.

El final es bueno e impactante, apuesto a que dejará pensando al autor, y aunque yo lo pude vaticinar sorprenderá a más de uno. Esta historia tiene asegurado su lugar a lo mejor del año, pero perdió varios lugares por la forma en la que converge todo, después de una buena premisa poco a poco se desinfla.

¿Cuánto vale la carne de atáud?

Citas

"Estaba acostumbrado a ese olor a muerte: visitaba seguido a su padre en el trabajo. Era un olor que una vez que entraba por la nariz era muy difícil que saliera; duraba varios días y lo impregnaba todo: la ropa, la casa, incluso los pensamientos."

"¿Qué haría una vez que tuviera ese vasto cuerpo desnudo a su disposición? Se le ocurrían varias ideas; sin embargo, le aterrorizaba que, llegado el momento, se paralizara y no supiera por donde empezar."

"Acabas de mencionar el secreto de una buena cogida, a la hora de la hora es mejor empuercarse."

"Bendita sea la sangre. A nadie le gusta, la queremos lo más lejos posible de nuestro vecindario, pero cómo nos entretiene leer lo que le pasa al peladaje."

"Él tuvo la impresión de ser la única persona viva en una ciudad de muertos."

"La peor manera de combatir una obsesión es cambiarla por otra."

"Aquel día ante la tumba de tu asesino comprendí una cosa: que sólo necesitamos un lugar para enterrar a los extraños, pues a quienes amamos los llevamos enterrados dentro de nosotros."

El chalequero...




lunes, 18 de abril de 2016

Crónica de Michoacán, los pueblos mágicos y las gordas de los buses




7:30, 7:45, 8:30. La alarma  no sonó… mejor dicho la mía sonó antes. Tengo una alarma biológica infalible, que muchas personas podrían desear. En fin, es temprano y tengo un dolor de cabeza taladrante… tengo cruda, al menos así le dicen. Me levanto, tomo una ducha –revive muertos–, tomo la maleta y salgo a la central de autobuses... no sin antes comprar un desayuno de campeones: un gatorade y un gansit… bueno dos gansitos.

Compro mi pasaje y me subo al autobús. Los autobuses me gustan, me gusta pasar largas horas escuchando música, admirando el paisaje o simplemente leyendo, pero en definitiva me gusta viajar de día… y sobre todo solo. Definitivamente no me gusta la compañía en el autobús. Salíamos de la ciudad y yo dormía por intervalos, queriendo recuperar un poco de lo perdido la noche anterior. Todo iba de maravilla… hasta llegar a Pátzcuaro y sus curvas malditas –y no me refiero a las de las michoacanas, no–, han sido lo peor de mi vida. Jamás me había sentido tan desgraciadamente mareado. Nunca.

Un par de horas más tarde –y varios intentos fallidos de vomitar– llegué a Zacapu, el pueblo donde vería a mi amiga. Al reunirnos con su familia me recibieron con un caldo de camarón que me regresó a la vida y también regresó el color a mis cachetes. Después de dejar la mochila, me llevó a la laguna del pueblo, y luego a la Angostura, un complejo de la laguna que se usa como parque recreativo, y sí, para beber también.



El pueblo se destaca por su falta de tráfico y el auge de las bicicletas. Es un pueblo sumamente tranquilo, en el que yo no podría vivir. Esa noche fue de lo más rara, por la “conbebencia” que hubo, pero eso no lo puedo contar aquí… lo que pasa en Zacapu se queda en Zacapu.

Al otro día en la mañana nos llevaron a Quiroga, la capital de las carnitas, y aquí debo de decir que los rumores son ciertos, son las mejores carnitas de la vida. Gracias al Jesus de las carreteras ya no sentí tanto las curvas, comenzaba a curtirme. Después de un paseo por un gigantesco mercado de artesanías tomamos un taxi –compartido– al siguiente destino: Pátzcuaro.



Llegamos temprano y tuvimos que encontrar la casa en la que nos quedaríamos, muy cerca de la basílica. Después de dejar las cosas partimos a la célebre isla de Janitzio. Esta isla es famosa por la estatua que se encuentra en la cima, la cual es un mirador; también por sus pescadores y por sus charales. Después del tour obligado, comer cientos de charales, y beber un par de cervezas, volvíamos a Pátzcuaro.


Esta vez nos dedicamos a conocer la ciudad, probar las nieves y tomar unos excelentes tragos.  Para este punto ya habíamos caminado más de 20,000 pasos (gracias fitbit). De trasfondo teníamos la procesión del silencio: un extraño “rito pagano” que consiste en caminar por toda la ciudad –descalzo– emulando a los Judas, esta experiencia fue entre impresionante y escalofriante. Pátzcuaro es un pueblo sumamente religioso y se puede notar de más de una forma. Esa noche acabamos en Al carajo, una de las mejores mezcalerías de la ciudad, amén.



Después de no poder dormir muy bien la noche anterior, desayunamos en una menuderia del pueblo, si Pátzcuaro me había encantado, sus asequibles precios terminaron por enamorarme, Había que apurarse, daban las 10 de la mañana y el último punto turístico del estado nos esperaba: la ciudad de Morelia. Nos dirigimos a la central y después de una hora estábamos en la ciudad.



Lo primero que hicimos en el centro fue tomar el tour en tranvía, que nos mostró los edificios más coloniales y representativos. Morelia tiene ese sabor a ciudad colonial que se comparte con otras ciudades capitales. La siguiente parada fue el museo del dulce, donde se explica su preparación desde los tiempos porfirianos hasta la actualidad. Desde que llegué a Michoacán soñaba con probar los “gazpachos” y la espera había terminado –y válido la pena–; los gazpachos son fruta picada (jícama y piña) con chile, salsa y queso… sabe más rico de lo que suena.



El tiempo se agotaba y después de cumplir con la tradición de viaje –comprar un imán para el recuerdo– nos dirigimos al restaurante “San Miguelito” uno de los más lujosos y gourmet de Morelia, donde nos encontraríamos  a la madrina de mi amiga. Después de unos minutos ya comíamos, aún recuerdo el sabor de la arrachera al chocolate que probé… y mejor aún el postre: panque de elote con helado de mazapán; todo acompañado por un par de cervezas artesanales. Una delicia de lugar y delicia de compañía. Ups… el tiempo nos comía y teníamos que llegar o el bus se iría… sin nosotros.

Tuvimos la suerte (aquí usted deberá decir si ha sido buena o mala) de que nuestro taxista fuera chilango, y gracias a él pudimos llegar a tiempo a la central. El viaje había terminado y era tiempo de volver. Mientras yo pensaba en lo fantástico que había sido todo… el karma me tenía preparada una última jugarreta… el pero temor de todos los viajeros: ¡una gorda a lado del asiento! Después de 4 horas de suplicio se bajó y pasé la última media hora en tranquilidad… hasta que llegó mi amiga.



Llegábamos a la ciudad de México (aka CDMX) aún en horario laboral y era tiempo de descansar. ¿Les gustó? ¿A qué otro pueblo mágico debería de ir? ¿Han tenido gordas como acompañantes en el bus?
Aquí el fin de mi crónica de Michoacán, los pueblos mágicos y las gordas de los buses

viernes, 15 de abril de 2016

Fragmento 154: This is hell

"-Ha sido un placer conocernos. Pero jamás debemos volver a vernos otra vez.- Eso fue lo que ella dijo después de bailar. Yo le rogaba que no teníamos que separarnos, no teníamos que dejar de bailar, incluso podríamos dejar  hablarnos. Yo sólo quería mirarla.

Soy tóxico para las personas. Tengo mis recuerdos y arrepentimientos demasiado frescos. Sobre todo la frase: "Voy a romperte fácil" no es la mejor frase para romper el hielo en la oscuridad de un bar clandestino. No hay porque fingir sonrisas, no hay porque intentar ser amigos cuando yo solo quiero "romperte fácil".

Antes de partir, lo único que ella escucho fue un susurro, un susurro disperso. Ella pensaba que yo era otra persona, yo pensaba que ella era un pequeño infierno, literalmente un pequeño infierno. Todo sucedía a pasos veloces en mi mente, sus ojos negros llenos de ira y sus labios con sabor a veneno. La había encontrado… una persona igual de tóxica que yo.


Y si usted no está asustada por cuánto puedo herirla, yo soy la opción indicada…"


miércoles, 13 de abril de 2016

Reseña de Crimenes imaginarios de Patricia Highsmith


Título: Crímenes imaginarios
Autor: Patricia Highsmith
Editorial: Anagrama
Género: Suspenso, Clásico
País donde sucede: Inglaterra
País de origen del autor: Estados Unidos
Páginas: 232
Días para acabarlo: 4
Calificación personal: 3.14/5

Previo: Crímenes –menos– imaginarios

Los crímenes de la mente ¿son en realidad crímenes? Y me refiero a un “crimen imaginario” como todo aquello que pasa por nuestros pensamientos y llega a ser clasificado como “crimen”; léase hurto, robo, asesinato, violación o algo más premeditado que mezcle cualquiera de las opciones ya mencionadas. ¿Por qué deberían clasificarse como crímenes si solamente son imaginarios? ¿Por qué no deberían clasificarse como un crimen ya que tienen premeditación? Recordemos que la mayoría de los crímenes comienzan con una idea… aunque existen otros que son productos de los impulsos y pulsaciones del momento. Yo… yo he tenido cantidad de crímenes imaginarios, pero los míos son menos… ¿menos qué? ¿Imaginarios o crímenes?

¿Cómo lo conseguí?

Este es el último de los tres libros que compré hace unas semanas. Hasta ahora todos están concluidos (y curiosamente hay reseña de los tres): Asfixia, Menos que cero y ahora cerramos con este. Este fue el único que compré en una librería antigua a un buen precio.

Un poco acerca del autor…

La señora Patricia Highsmith, una autora que ha suscitado grandes críticas por la naturaleza de sus escritos, que se enfocan principalmente al suspense, crímenes y que sus temáticas se podrían clasificar como “misantrópicas” o incluso machistas. Ella no fue bien acogida en Estados Unidos, pero en Europa comprendían su estilo y le adoraban. Fue prolífica y tiene varios libros más. Dándole seguimiento a los cuentos de “American Noir”, la autora fue de las que más me gustó… pero creo que lo de ella son los cuentos y no las novelas.

Reseña

Sydney y Alicia son un joven matrimonio que vive en la campiña de Inglaterra. Él es un americano escritor de libros y guiones televisivos, mientras que ella se dedica a pintar y a ser ama de casa. Las cosas no marchan bien entre ellos, principalmente por el aspecto económico y porque los guiones televisivos no tienen el éxito esperado. Cuando una nueva vecina se muda a la casa de a lado las cosas parecen calmarse y tomar un curso mejor. Hasta que Sydney piensa como sería la vida si llegase a matar a Alicia…

Después de una serie de conflictos, Alicia y Sydney deciden tomarse un “break” de su matrimonio y Alicia se va unos días fuera de la ciudad. Pronto se dan cuenta que necesitan más tiempo separados y los días se transforman en semanas… y luego meses. Todo parece funcionar para Sydney; excepto que las personas comienzan a preguntarse el paradero de Alicia, incluyendo a su familia. Las sospechas comienzan a surgir y el principal sospecho de la desaparición de Alicia es… Sydney.

A través de la radiografía de una pareja disfuncional, teniendo como trasfondo la mala actitud de él, y el egoísmo de ella, se presenta “Crímenes imaginarios” uno de los títulos más celebres de Highsmith. ¿Sydney podrá aclarar el paradero de Alicia? ¿O es que acaso ése crimen imaginario, fue real y él la habrá asesinado? Las incógnitas se resuelven al final de la historia y todos quedan expuestos.

Opinión

El punto más destacable de la novela es la forma absurda en la que actúan los personajes, parece que no tienen sentido común ni inteligencia, el hecho es que ellos mismos se complican su vida de una y mil formas, sin siquiera tener un motivo real. La novela es desesperante, mejor dicho su comienzo, he de aceptar que me quedé dormido un par de veces leyéndola y solo quería terminarla… como era tan breve decidí concluirla. Es uno de los peores inicios de la vida, pero se contrasta con su buen final. Este libro pudo haberse sintetizado en 70 páginas y hubiese sido una joya.

No tuve ninguna parte favorita, solo seguía inmerso por la incapacidad de los personajes en salvar su cuello. Si alguien me lo preguntara a ellos les encanta meterse en absurdos problemas y sufrir más y más. La narrativa es muy lenta, descriptiva y cuesta bastante meterte en la historia… pero una vez que entras comienza a mejorar.

Leí que este libro es una de las bases para “Perdida” ya que reúne los mismos aspectos: pareja disfuncional, marido agresivo, la esposa se va, un segundo en discordia y la mediación de agentes externos. Una formula bastante bien trabajada.

Estoy tomando la idea de que los personajes son estúpidos de una opinión de Goodreads, pero si te pones a pensarlo muy detenidamente lo es. Simplemente no hay motivos para sufrir y ellos acaban de encontrarlos. El final es lo único que no permitió que este libro tuviera dos estrellas, el final es inesperado, ya que yo pensé en muchas otras formas de concluir pero ignoré ésta.

¿Hasta dónde un crimen es imaginario?

Citas

"... se encontró en un punto situado entre las dos cosas, um punto que era un lugar o estado entre el vacío y la nada."

"Al parecer cuando uno se caaba se convertía automaticamente en un pobre, uno podía hacer cosas. Pero un hombre casado era un hombre arruinado, tanto moral como material."

"Y a veces Sydney le costaba comprender por qué la gente optaba por vivir en grupo."

"Estaba haciendo lo qye los asesinos hacian siempre: afirmar que sus víctimas habían dicho que estarían ausentes durante un período de tiempo."

"En mi opinión la vida bohemia no tiene lugar en la sociedad normal. La gente que lleva una vida así sabe que no comporta del modo que la sociedad quiere que se comparte, y por consiguiente, se demorona bajo el paso de su propia filosofía... porque es falsa y fingida."

"Escritores y pintores. Se creen que lo saben todo. Se niegan a vivir como el resto de la sociedad, callada y tranquilamente, aceptando los altibajos de la vida, y luego pierden los estribos a causa de las tensiones que sobre ellos ejerce su estrafalaria forma de vivir."

"No estoy satisfecho de mis imaginaciones y supongo que el problema consiste en que no soy realmente un asesino. No creo que un verdadero asesino pensara y sintiera lo mismo que yo. ¿Por qué iba a hacerlo?"

miércoles, 6 de abril de 2016

Reseña de Un saco de huesos de Stephen King


Título: Un saco de huesos
Autor: Stephen King
Editorial: Debolsillo
Género: Thriller, Suspenso, Horror
País donde sucede: Estados Unidos
País de origen del autor: Estados Unidos
Páginas: 702
Días para acabarlo: 9
Calificación personal: 4.9/5

Previo: La sombra… de la sugestión

¿Han visto cosas en la oscuridad? Mejor dicho, ¿han creído ver algo en la oscuridad? Yo sí, y me sucedió justamente después de leer este libro, mejor dicho, me sucedió varios días después de haber leído este libro, la sombra de la sugestión se me implantó, y me asustó. El punto no es ver cosas, el punto es creer verlas. Nuestra mente es tan inteligente –pero a la vez tan irracional– que nos hace ver formas donde no las hay, y es obvio que imaginemos “cosas” cuando acabamos de leer/ver esas “cosas” similares. Por mi parte imagino una sombra de tamaño grande, encapuchada y acechándome por las noches… la verdad es que no es real, y sólo la veo por el rabillo de la mirada, pero aun así sigue produciéndome desasosiego y malestar… espero que en algunos días se vaya, siempre termina yéndose al cabo de unos días… o libros. 

¿Cómo lo conseguí?

Producto de un regalo de cumpleaños, me lo dieron hace ya más de uno, pero lo había estado guardado para un momento especial o hasta que hubiera estado maduro. El tiempo fue el correcto (¿?). Había leído que una adaptación en formato de serie que estaba disponible en streaming y se me antojó verlo, al no estar disponible para México, decidí leer el libro.


Un poco acerca del autor…

No hay más previos disponibles para SK porque ha habido montones de libros de él; no sé cuál seguirá de él, pero estoy seguro que habrá algo de él… siempre lo habrá. Larga vida al rey del terror contemporáneo.


Reseña

El protagonista de esta novela es Mike Noonan, un escritor (sí, otro escritor del señor King) de bestsellers que después de cuatro años de fallecida su mujer aún sigue en depresión y manteniendo su recuerdo. Él le da vueltas a su situación y no encuentra la forma de avanzar, hasta que una serie de pesadillas le muestran el camino de vuelta a su antigua casa de verano en Maine…

Cuando vuelve a su mansión de Maine las pesadillas siguen manteniendo sus tintes escalofriantes, pero se vuelven cada vez más reales, los sonidos comienzan a hacerse audibles, los objetos aparecen movidos de su lugar de origen y pronto necesitará una explicación más real de todo. Un día en una salida al lago verá a una niña pequeña por la acera que salva de ser atropellada. A partir de ese momento su vida recobrará el ánimo y se verá inmerso en una disputa legal entre el benefactor millonario del pueblo y la madre de esta chiquilla. Mientras tanto las pesadillas y los hechos paranormales no se detendrán…

A través de la radiografía de un escritor que ha perdido a su único amor y no tiene más que perder, se nos muestra: “Un saco de huesos” una historia con escenas avasalladoras y espeluznantes en gran parte de la narración. Las pesadillas del protagonista se intercalaran con las del lector. ¿Noonan será capaz de recuperar su vida y no ser más que un saco de huesos caminante? ¿Vale la pena luchar por alguien que no es tu vida?


Opinión


Lo primero que te viene a la mente es un parecido a algún otro libro de él, solo que no puedes concretar cuál. Supongo que es una mezcla bien realizada de varios libros, pero sin copiar cosas fundamentales. A lo que más me supo fue a “Cementerio de animales” pero no sé a ciencia cierta por qué; de hecho el libro me encantó, pero tampoco puedo llegar a entender por qué. Que te guste un libro sin mayor motivo es una sensación que no se puede describir. Habían pasado un par de libros de King que no me producían tanta emoción. (Cell y Mr. Mercedes fueron de lo más común). A mi parecer lo he leído en un buen tiempo, no tanto, pero tampoco ha sido breve. Le di el tiempo justo.

Todo el libro me gustó y todo el libro me asustó. Muchas de las escenas me produjeron pensamientos posteriores que me sugestionaron, aunque siento que faltó un poco de detalle para que fueran totalmente creíbles… tal vez solo fue mi ansiedad mezclada con racionalidad exigiéndome un poco de cordura. Creo que si las escenas hubieran sido más profundas me hubiese encantado.

La narrativa es dinámica pero está abultada por varias partes innecesarias, además de ser un poco repetitiva, lo curioso es que no llega a aburrir sino a adentrar; otro de los misterios de King. La traducción no es tan pésima como en otras ocasiones, y como mencioné sabe a otro libro… incluso algunos de sus parajes me recordaron a “El traje del muerto.” de su hijo, Joe Hill.

La conclusión de este libro y del por qué su genialidad es porque la faceta del Stephen King que lo escribe es la que todos amamos y tememos, por esa forma de asustarnos, tener finales fuera de serie y mantenernos en ascuas. Eso es Stephen King, lo nocivo que te atrae. Tal vez en este punto todo queda más claro del por qué me gustó tanto.

El final, o mejor dicho la maldición de los fantasmas son temas ya mencionados anteriormente en otros libros y que incluso han funcionado de premisa, pero en esta ocasión saben diferente, sabe a original, sabe a King.

¿Es usted una bolsa de huesos caminante o estática? Al final todos somos bolsas de huesos….

Citas

"Yo no llamo a nadie para pedir ayuda. No es por la forma en la que me educaron, o al menos eso creo; es mi manera de ser."

"La gente lo hace todo en tiempo. Él tenía razón, incluso la gente que no puede permitírselo, la gente va de vacaciones cuando está cansada. Cuando está con la mierda hasta el cuello. Cuando el mundo le parece demasiado exigente y agotador."

"Supongo que el miedo, igual que el dolor, se desvanece de la mente una vez que ha pasado."

"Siempre siento curiosidad por lo que lee la gente; la mejor forma de hacerse una idea de la personalidad de otro es registrarle el botiquín."

"Allí abajo todo es muerte…"

"Tal vez a veces los fantasmas estuvieran vivos, mentes y deseos divorciados del cuerpo, impulsos liberados que flotaban sin que nadie los viera. Sombras del inconsciente, espectros de mundos subterráneos."

"La locura quizá tenga su propio olor salvaje…"


viernes, 1 de abril de 2016

Fragmento 708



…Supongo que no es algo común ver a un hombre caminar con la cara llena de sangre, y supongo que es impactante verlo en un estacionamiento público. Estoy apostando a que todos ahogaron un grito tratando de adivinar qué cosa era. La cosa -por supuesto- era yo…


Pues ha sucedido de nuevo –es la tercera de este mes–, de nuevo no puedo recordar como acabé aquí, ni mucho menos la forma. Usualmente despierto hecho un ovillo, despierto con ÉSE dolor de cabeza taladrante, pero nunca puedo saber el motivo. De nuevo no puedo recordar, eso es lo que más me concierna. No poder recordar las noches anteriores. Ni saber quién o qué me posee.


De nuevo observo mis manos, tienen sangre. Observo mi cara, llena de sangre. ¿Saben que es lo más curioso? Que no tengo ninguna herida… visible, al parecer esta sangre no es mía… de nuevo. No sé cómo huir… de nuevo. Cada vez salir a asesinar gente se complica más…