¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Reseña de Lugares Oscuros de Gillian Flynn


Ese verde neon...
Título: Lugares oscuros
Autor: Gillian Flynn
Editorial: Roja y Negra
Género: Novela Negra
País donde sucede: Estados Unidos
País de origen del autor: Estados Unidos
Páginas: 403

Días para acabarlo: 7

Calificación personal: 4.8/5

Previo: Lugares oscuros… en mis sueño
Al día dos de seguir leyendo este libro, los lugares oscuros se inmiscuyeron en mis sueños. De hecho la serie de libros que he venido leyendo (El país despiadado, las paredes al desnudo y éste) crearon el trasfondo ideal en mi mente para un sueño aterrador, y se los contaré –obviamente suturado por mis recuerdos y corregido por mi inconsciente-:

He asesinado a alguien. No tengo donde ocultar el cadáver. Todo mundo parece maniquí con una rutina preestablecida, algo así como autómatas. No sé cómo nadie se puede percatar que arrastro un cadáver por toda la sala. Tomo mi teléfono celular y una voz de ultratumba me dice que estamos en los lugares oscuros. Todo se nubla y soy engullido por las sombras. No siento nada. Las sombras me gustan. Al final miro mi celular y veo que el reloj gira hacia el otro lado. Me convertí en un autómata.

Tal vez no pueda parecer tan impresionante o relevante, pero soñar con un mundo en tinieblas y dominado por las sombras no es nada bonito, sobre todo el hecho que todos parezcan putos robots sin poder conectar expresiones en sus caras, eso fue lo que más me asustó… la pasibilidad de los maniquíes en un mundo de sombras.

¿Cómo lo conseguí?

Regalo de cumpleaños de mi novia, ella tuvo el detalle de recordar este libro en uno de nuestros primeros viajes juntos. Algo que a mí me parecía nimio e irrelevante a ella le pareció importante de recordar. Fue un total acierto por su parte.

Un poco acerca del autor...
Lo último (y único de ella) aquí fue “Perdida”, algo con lo que no me quedé con muchas ganas de repetir. Han pasado dos años y estaba listo para darle otra oportunidad. Este libro le hizo merecedora del Premio Edgar, y es bien merecido. Publicó una novela corta este año, y el 2018 se espera otra de ella.

Reseña

Libby Day es una sobreviviente de la masacre de su granja familiar, en la cual su madre y sus dos hermanas murieron; los asesinatos fueron presumiblemente cometidos por su hermano mayor, Ben. Cuando ocurrió la tragedia todo el estado se conmovió y junto una fuerte cantidad de dinero para asegurar el futuro de Libby, pero veinticuatro años después el dinero está por terminarse, y Libby no ha hecho nada productivo de su vida.

Buscando opciones para conseguir dinero, Libby recibe una carta de un extraño club de fanáticos obsesionados con asesinatos pendientes de resolver. Ellos le ofrecen una fuerte suma de dinero por una breve plática, así que ella acepta. Después de una infructuosa presentación, a ella le surgen dudas acerca de la culpabilidad de Ben. Y se pondrá a investigar… pero siempre cargando con los fantasmas de su madre y hermanas muertas.

A través de la radiografía de chica en decadencia, marcada por asesinatos de su niñez se presenta “Lugares oscuros” un thriller directo y sin censura que te hará preguntarte hasta donde puede ser mala tu descendencia. ¿Logrará Libby llegar a la verdad de los asesinatos ocurridos en su granja?

Opinión

Seré honesto, no esperaba mucho de este libro. La premisa me sonaba demasiado a bestseller pero tenía que leerlo. Diciembre es el mes en el que me puedo dar ciertos gustos y libertades. Pero desde la primer página la autora se viste de negro y empieza con una descripción impactante, a partir de ese momento supe que sería un libro digno de mis desvelos.  

Digamos que lo novedoso o diferente que este libro propone es la forma en la que se narra: entre pasado y presente, y alternando las voces de los personajes, la madre, Libby y Ben. Este detalle me agrado bastante porque va llenando los huecos que se van dejando. Aunque a veces este recurso se usa de más.  Me gustó que todo tiene conexiones y todo tiene un por qué. No tuve escena favorita, pero me gustó el personaje de Ben; llegué a comprender por qué a veces tenía ese sentimiento de ira y aniquilación  sin poderse explicar por qué. Y no es que lo justifique, pero puedo llegar a comprenderlo.

Los personajes son bastante americanos, desde la madre abnegada que no puede parar de tener hijos, el adolescente depresivo y rebelde hasta pasar por el padre redneck, alcohólico y bueno para nada. Los personajes tienen estructura y se saben bastante reales. La crueldad está allá afuera y nosotros solo la moldeamos a nuestro parecer. La sociedad actual está enamorada de los “plot twist” ya que parecerían la base del éxito, pero es un recurso que se tiene que emplear cuidadosamente, ya que si se excede comienza a exasperar al lector. Pues en el caso de “Lugares Oscuros” es un recurso usado un poco más de lo que se debería pero nada serio.

La trama me recordó un poco a Palahniuk es sencilla y digerible, pero directa y sin consideraciones. Digamos que es agresiva y sin corazón. La parte del final me generó una mueca de desagrado por el detalle con el que se cuenta. La parte media se me figura un poco abultada, pero con los detalles correctos. Sucede que el final transcurre muy rápido, pero el cierre me llegó a gustar. Incluso me dejó pensando en la secuela.

Es algo ligero, agresivo y recomendable. Esta es una de las novelas negras que me agradó en este 2016. Una premisa que no promete mucho, pero que la narrativa rescata.

¿Cuántos lugares oscuros tenemos dentro?

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Reseña de Las paredes desnudas de Imanol Caneyada


Título: Las paredes desnudas

Autor: Imanol Caneyada

Editorial: Suma de Letras

Género: Ficción

País donde sucede: México

País de origen del autor: México

Páginas: 335

Días para acabarlo: 4

Calificación personal: 4/5

Previo: Paredes de mi cuarto (previo de Juan 4)

¿Qué tanto dicen de mí las paredes de mi cuarto? ¿Qué tanto dicen de mí las paredes de mi casa? ¿Qué tanto dicen de uno las paredes desnudas de cada uno? Con esta complicada metáfora, Caneyada nos da un título de novela fronteriza. Hasta hace no muchos años atrás decidí decorar mis paredes, todas eran blancamente anodinas. Las comencé a adornar con posters, primero fue uno de fútbol americano, después con uno de Slipknot, después con medallas de cada carrera que corría y finalmente un pato termino arriba del poster de fútbol americano. Además mis paredes tienen máscaras del mismo grupo, una foto mía y el escudo de nuestro apellido (una de las pocas posesiones que no vendería). Así que ahora ya tienen un ligero atisbo de lo que tienen mis paredes, ¿qué tanto dicen de mí o qué no tanto?

¿Cómo lo conseguí?

Tenía que elegir algún libro qué pedir en un intercambio laboral, y este fue una de las únicas opciones que se me ocurrió, porque iba conforme al precio. No me arrepiento de haberlo pedido, tenía una deuda con Caneyada desde hace un año.

Un poco acerca del autor…

Caneyada volvió a mi vida literaria, hace un año no pude hacer reseña porque fue al final del mes y tenía varias reseñas pendientes, pero “Espectáculo para avestruces” fue uno de mis libros favoritos de todo el año. Español naturalizado mejicano y viviendo al norte del país, este escritor se ha quedado para vivir en este país lleno de inseguridad, violencia y amor por el extranjero. Prometo fielmente que habrá más de él, de hecho un libro viene en camino en los momentos que escribo esta reseña.

Reseña

Jeremías es un enfermero que trabaja en una ciudad fronteriza. Su vida ha discurrido entre noches de masturbación frenética, videojuegos monótonos y comida que se lleva a domicilio. Después de concluir su vida en el ámbito nocturno, decidió estudiar una carrera técnica y el insomnio lo acecha cada noche. He ahí el motivo por el cual siempre elige el turno nocturno…

Todo cambia la noche en la que Jacqueline alias “La Perra” llega al hospital debido a un severo trauma mientras peleaba una pelea final. Al ser Jeremías el único que le moja los labios, una relación surgirá entre ellos. Ellos comienzan a contarse cosas hasta la dan de alta, y él le pierde el rastro. Cuando sale a buscarla se encontrará con mucho más de lo que parecería…

A través de la radiografía de una ciudad fronteriza, sus excesos, su violencia y su fama nos adentraremos hasta las redes ocultas de la prostitución (trata de blancas) y del mundo de las drogas se presenta “Las paredes desnudas”, una trepidante y directa novela que nos mantendrá al filo de las páginas.

Opinión


Casi hubo que pasar un año para que él volviera al blog, hace un año leí EPA en casi las mismas fechas. Sigo queriendo leer todo lo que publique él. La narrativa sabe muy parecido a EPA, pero lo siento más forzado, nunca llegué a sentir una gran empatía por alguno de los personajes, a excepción de “La muñeca” (personaje que hace su debut en EPA). Tuve una duda enorme, ¿en qué momento se genera una relación entre Jeremías y la boxeadora? Me puse a elucubrarlo por varios días, pero no logré dar con el resultado. Regularmente escribo la reseña días después de lo que acabo el libro, para estabilizar mis sentimientos hacia el libro.

El final es la mejor parte, y la parte que mejor le sale al autor. Todo el inter del libro es forzado y excesivo. A mi punto de vista darle tanto trasfondo a la historia le da un punto negativo, la premisa de la historia debió haber ido hacia adelante, no hacia atrás. Aunque es una forma diferente de contarla (hacia adelante pero con retrocesos), se queda corta con el punch que se debió dar.

Supongo que el autor quiso generar algún tipo de sentimiento por el principal, ya sea asco, pena o lástima, pero a mí no me generó nada. Incluso quiere hacerlo un poco más humano que muchos protagonistas, pero en su intento lo hace menos creíble. Por el lado de Jacqueline es una mujer brava y aunque sigue siendo forzada, es más creíble y empática.

Si comparamos la historia con EPA se queda corto, de hecho no hay punto de comparación porque el otro es magistralmente directo y transgresor. Pero lo que más me gustó y por lo cual se ganó cuatro estrellas es porque todo está conectado, todos los personajes tienen una función y ninguno sale sobrando, los personajes están bien pero un poco oxidado.

¿Por fin han comprendido lo que significan las paredes al desnudo? Pista… las paredes del hospital.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Reseña de El fin del mundo y un país despiadado de Haruki Murakami


¿A qué les recuerda un unicornio?
Título: El fin del mundo y un país despiadado

Autor: Haruki Murakami

Editorial: TusQuets

Género: Ficción

País donde sucede: Japón

País de origen del autor: Japón

Páginas: 617

Días para acabarlo: 10

Calificación personal: 3.1/5

 

Previo: Mundos alternos

 

En algún momento u otro, hablé de este tema, la posibilidad de un mundo alterno, pero en este caso quiero hablar del mundo de las sombras. ¿Se imaginan un mundo alterno donde tengamos una sombra que sea justo como nosotros pero con nuestro peor defecto arraigado? Me pondré de ejemplo: habría un Juan que sería totalmente egoísta y presuntuoso (defectos que con el tiempo he mejorado, pero no erradicado), y por lo tanto no sabría a Juan, habría una inconcordancia entre los mundos, justo algo así como lo que sucedía con Shadow Link. Barajaré otra posibilidad: ¿pueden existir mundos alternos en nuestras cabezas? Y no me refiero aquellos mundos que los enfermos crean en sus mentes para huir de la realidad, sino a auténticos mundos creados por la mente de alguien. Y sólo para que quede en el acta, si alguien no llegase a creer en esta posibilidad ¿cómo es que los escritores si lo logran hacer en sus libros? Es algo divertido para pensar… y para imaginar.

 

¿Cómo lo conseguí?

 

Regalo de mi primo de Mérida (sí, el mismo que participó en las crónicas de viaje), sabe que he leído un par de libros de Murakami y que me hacen falta pocos. No pude esperar a leer algún otro libro y lo comencé a la brevedad, decisión que al final puede que no haya sido tan acertada.

 

 

Un poco acerca del autor…

 

Parece que no habrá mucho de Murakami en el blog hasta mayo. Me faltan por leer: Underground, Hombres sin mujeres, A la caza del carnero salvaje y Pinball 1973. No sé qué leeré después que me agote todos sus libros…

 

 

Reseña

 

Dos mundos. Dos historias. En despiadado país de las maravillas tenemos a un trabajador relacionado con la informática que se verá inmiscuido en una guerra de información, entre la compañía que trabaja y otra que pelea por quitarles el lugar. En el fin del mundo tenemos a un personaje que es nuevo en la ciudad, no posee recuerdos y es despojado de su sombra. Ambos tendrán que avanzar en la historia para saber que les depara el mundo onírico en el que se encuentran.

 

A través de una radiografía totalmente diferente de un mismo lugar, un país despiadado y el fin del mundo, se nos trae esta historia. ¿Cada personaje podrá entender su propósito en la vida o se dejarán engullir por corriente? ¿Qué es preferible un país despiadado o el fin del mundo? Ambos se encontrarán al acecho de terceras personas… que al final puede que tengan que ver más con ellos de lo que creen.

 

 

 

 

Opinión

 

Sí, bueno, la sinopsis del libro sonaba altamente prometedora. No soy un novato en Murakami, así que sabía a qué me enfrentaba –o al menos creía saberlo–, tenía muchísimas expectativas acerca del libro, sobre todo porque venía en un mes especial para mí y tenía ganas de enfrascarme en un libro de mayor volumen de páginas. Al parecer todo fue un agravante ya que no me dejó disfrutar el libro como este se merecía. Leí comentarios y opiniones,  la mayoría son positivas, al menos más positivas que muchos de sus libros. Parece que todo jugo en contra de mí, y el despiadado país de las maravillas.

 

Creo que no tuve una escena o parte completamente favorita, sino una idea, una historia y fue la de la sombra. No podía concebir una sombra con pantalones, pero supongo que en la cultura oriental, la sombra es idéntica a ti, pero sin lo relevante o esencial de todos los humanos: el alma. Toda la historia de la sombra y la que transcurre en el fin del mundo me agradó, fue lo que más me supo a Murakami, con esos personajes anodinos y sus respuestas monosilábicas. Y, sí este es el libro de él que más he detestado.

 

Me parece que el libro no es malo, plantea una buena premisa, dos mundos, dos historias que provienen de una misma raíz. Lo “malo” es que es llevado de una manera cansada y aburrida. ¿Era necesario describir cuantos vellos se quitaba al rasurarse? Por lo regular no tengo nada en contra de las descripciones largas de Murakami, pero en esta ocasión mataron mi opinión del libro.  Tiene un buen comienzo y un buen final (y eso que yo odio los finales Murakami), pero el inter es la parte con mayor complicación; es que es tan extensamente inútil.

 

Hubo un detalle extra que me gustó y es que los personajes no tienen nombre, todos son anónimos, y les llaman por sus características físicas o por algo que los recuerde. La chica gorda, la chica de la biblioteca, el gigantón, el abuelo. Algo hay en la ausencia de los nombres que me resulta particularmente fascinante. Los personajes son sacados de la mente de Murakami, y las situaciones también. En dos mundos se pueden generar muchas ideas.

 

¿En dónde vive usted en el fin del mundo o un despiadado país de las maravillas? ¿En cuál preferiría vivir usted?

lunes, 12 de diciembre de 2016

Crónicas de viaje: Puebla, NFL, Despedida





La última de tres crónicas que escribí con motivo del viaje de mi primo a la CDMX. La crónica es algo que me gusta escribir, solo que necesito buen material para escribirlas, o sea que necesito viajar más para escribir más. Si quieren seguir leyendo crónicas, invítenme a algún lado.



Puebla
Era domingo, aunque yo ya no sabía en qué día me encontraba después de tanto desvelo. Me levanté siete a eme, me duché (palabra que por excelencia tenía que usar en alguna crónica), desperté a mi primo y fuimos por la señorita Brenda. Después de que nuestras primas cancelaran por un motivo mayor nos dirigíamos a Puebla, ¿por qué ruta? Tampoco lo sabía, regularmente nunca sé que ruta, por eso llevaba a la chica del GPS para que me ayudara a no perdernos en este mundo de carreteras ignotas. A la primera parada posible le echamos gasolina al auto, y compramos un par de cafés, no era un viaje largo, pero necesitábamos estar despiertos, necesitábamos estar al tanto del alrededor…y yo enfocado en la carretera.
Puebla 2

Cerveza Artesanal
En este punto he de decir que cuando manejo a altas velocidades intento ir concentrado, algunas personas dirán que voy ensimismado, pero voy atento a todo. Necesito ir atento, porque todo puede cambiar en un par de segundos. Todo. Después de pasar por tres casetas de cobro, llegábamos a Puebla, pero no al centro, a las afueras. Tardamos otra media hora en llegar al centro. Yo insistía en comer en el mercado tradicional, pero a mis acompañantes no les parecía la mejor idea, tal vez no fuera la mejor idea. Así que dejamos  el carro en un estacionamiento y nos dedicamos a caminar. La primera parada fue “Fonda Santa Clara” a la cual no quiero hacerle excesiva publicidad, pero es restaurante infaltable en el centro de Puebla. Excelente servicio, excelente comida y buenos precios. Aquí pedimos un poco de todo, mole con arroz, sopa de tortilla, sopes poblanos y la respectiva cerveza artesanal. Luego pasamos a una tienda de regalos, donde un compre un búho tallado de madera y tomamos un par de fotos. Después seguimos caminando por el centro hasta que llegamos a la catedral, a la cual yo estaba un poco renuente de entrar pero al final sucumbí y di el paseo reglamentario.


La catedral

Salud
Seguimos caminando, guiados por el siempre confiable google maps, y paramos en “La pasita” una especie de cantina antigua que vende shots o caballitos de diferentes sabores, según la tradición cada trago te cura algo diferente, mi primo pidió el de pasita… así que intenten imaginar que cura. Yo pedí de naranja (el cuál aborrecí) y ella de frutos rojos. Como era domingo, justo enfrente se encontraba un tianguis de baratijas en el que decidí entrometernos. No buscábamos nada en particular, solo mirábamos. Brenda (mi novia) encontró un libro de Paz (que luego olvidaría en un restaurant) y yo miré todos los libros posibles…sin encontrar nada que fuese de mi agrado. Finalmente volvimos a la pasita y ellos repitieron, yo no, porque como siempre iba a manejar.  Nuestro siguiente destino era Cholula, así que volvimos al centro, no sin antes probar un postre regional que era un tipo de natilla.
Mi foto favorita
La casa de Frida
Tomé la carretera, la chica del GPS me iba guiando, en todas las veces que habíamos salido juntos jamás nos perdimos… hasta esta ocasión, en su defensa puedo decir que yo puse el destino incorrecto, porque al parecer había demasiadas Cholulas en el mapa. Después de haber casi entrado a una fiesta de pueblo, nos dirigíamos al centro de Cholula. Al llegar caminamos brevemente por el zócalo y miramos la catedral. Habían pasado horas desde nuestro desayuno, así que era la hora de la comida. Mi primo buscó un lugar en Foursquare y el que relucía era “La casa de Frida”. En este punto he de decir que yo quería comer en el mercado de la ciudad, que pintaba mucho mejor que en las afueras de Puebla, pero la chica del GPS me convenció con unos profundos ojos negros, así que no pude resistirme. Este lugar, que también fue una perfecta elección, tenía un buen ambiente, buen servicio y excelentes precios. Ellos pidieron semitas de arrachera y milanesa respectivamente, yo pedí caldo de Cholula (o algo así) y alambre de rajas con queso. Hubiera preferido las semitas, pero el caldo estuvo riquísimo. Toda la comida acompañada, como es costumbre, de un par de cervezas artesanales, y en el caso de la dama de un coctel de mezcal. Se estaba oscureciendo y tendríamos que regresar a la ciudad.
Refrán
El regreso en carretera fue lo que más aborrecí, no estaba cansado ni bebido, pero me sentía estresado, detesto manejar de noche. Esta carretera es particularmente rápida… y si antes venía ensimismado, esta vez venía totalmente enfocado, aunque puedo presumir que el auto que manejaba se comportó a la altura, básicamente ese auto se maneja solo. Venía tan concentrado que ignoré a la chica del GPS en distintas ocasiones… mientras mi primo (como buen Aráizaga) se quedaba dormido, nuestra familia no fue hecha para ser copilotos, somos conductores o pasajeros por naturaleza. Una hora y media, y un accidente en la carretera después llegamos a la ciudad sin percances, y nuestra última parada sería Coyoacán, en este punto echaba más de menos a mi cama que a nadie, y después de un par de bebidas calientes para el frío aquí cerraba la visita de Puebla.
 
**
Lunes. Por fin, el día por el cual habíamos estado esperando por meses, el día en que la NFL regresaba a México. El día en el que vería por primera vez un partido de la NFL en vivo con mi padre, la persona que me transmitió su amor este bello deporte, y aunque él no le pusiera mucho empeño, la genética hizo su trabajo y me hizo enamorarme perdidamente del futbol americano. Teníamos todo listo, y quedamos de vernos con mi padre y otro de mis tíos en mi casa. Pero antes de eso…


Selfie


El día no estaba muerto, fuimos al centro, y misteriosamente acabamos en una cantina tradicional, “Los portales” si mi memoria de borracho no me falla, en este lugar pedimos dos cervezas en la barra y mi primo se enamoró perdidamente de un gato que se hallaba dormitando en un banco, al parecer ese gato era dueño del lugar. Después de beber las cervezas apuradamente fuimos a “El Deposito” un bar de cervezas artesanales, ahí solo bebimos una cerveza cada uno, y estábamos listos para volver a casa.
At Mexico City
Al llegar a mi casa quise tomar una breve siesta, pero… tocaban el timbre. Las visitas habían llegado. Era tiempo de irnos al partido. Mi padre y mi tío habían llegado. La elección por mayoría de votos fue: Uber. Llegar al estadio no fue taaaan complicado, ni siquiera entrar lo fue tanto, salir fue lo más difícil, pero de eso ya hablaremos palabras adelante. Entramos a la tienda de la NFL, la cual estaba atestada de compradores, realizamos el pedido y filas después, salimos. Seguíamos contemplando a la fauna de la NFL, fanáticos de los Raiders caracterizados de malosos, y tejanos con sombreros y cuernos largos. Esto de la NFL es toda una faramalla, desde los espectadores hasta los jugadores. Finalmente tomábamos nuestros asientos numerados, en la parte más alta del Coloso de Santa Úrsula. En este punto debo aclarar que si los Broncos hubieran jugado yo compraba los de hasta abajo, aunque hubiera tenido que quedarme sin comer por dos meses.
Fuck U, Trump
El partido empezó con el himno de Estados Unidos y luego el de México, después se formó la bandera de nuestros vecinos y luego la nuestra. A todos los mejicanos se nos erizó la piel, aunque Julión Alvarez fuera el elegido para cantarlo. Y empezó el partido con la singular kickoff y el singular grito mexicano: eeehhh puto. El partido discurrió entre cervezas caras, comentarios deportivos, comentarios políticos y hasta comentarios raciales. Regularmente en un partido de casi cualquier índole el juego mismo carece de valor, y el ambiente alrededor es lo que más se disfruta; la emoción de vivir un juego en la NFL es inigualable. De la mayoría de mis experiencias de viaje, la que más he disfrutado fue ir a ver a los Broncos jugar a Seattle, pero esa es otra crónica. El partido finalizó y se definió hasta la pausa de los dos minutos en el último cuarto, y como buenos aficionados decidimos quedarnos hasta el final; craso error. Aunque no había tantísima gente, el transporte fue jodidamente ineficiente. De los tres Uber que solicité, los tres tuvieron que cancelarme. Nos vimos orillados a tomar un camión que nos dejaría a cuadras de mi casa. Todo este conjunto de acciones no me enojó en lo más mínimo, lo que realmente me encabronó fue que los Raiders ganaran. Estaba muy enojado. Así que cuando llegamos a la estación de metro cerca de mi casa, del puro coraje tuve que zamparme cinco tacos de suadero, al igual que todos los que me acompañaban. Cuadras después llegaba a mi casa, mucho después de medianoche. Era lunes, y al otro día trabajaba. Maldita sea ser un Godínez. Pero, equis somos chavos, total un pinche día de desvelo extra, no era nada…


Para el recuerdo

**
Coyoacan
Martes. El último día del cangrejo en la ciudad. El tiempo se nos había volando entre desvelos, charlas y cervezas. Habíamos hecho tanto en tan pocos días. Honestamente fue una experiencia intensa y agradable. Pasamos buenos momentos juntos, y bastante diversos. Así que era tiempo de levantarse y trabajar. Llegué al trabajo y pedí un café grande en el puesto de la esquina, justo como lo venía haciendo desde el jueves; esa semana la cafeína y yo fuimos uno mismo. Después de un día mortalmente aburrido, mi jornada laboral llegaba a su fin. Le marqué a mi primo y quedamos de vernos en Coyoacán, después de que él estuviera indeciso. Llegué en menos de cincuenta minutos del trabajo a Coyoacán, nos saludamos (escuetamente as always) y entramos a un bar. Pedimos solo una cerveza para cada uno y después nos marchamos, pero con la duda si en verdad cada mesa tenía un dispensador de cerveza ilimitado.
Minutos después –de no hallar mi carro por ningún lado– nos dirigíamos a “La pizza del perro negro” ubicada sobre Félix Cuevas y casi Avenida Universidad. Tenía que cumplirle el último antojo posible a mi primo: pizza de chilaquiles. Ambos pedimos vasos de cerveza y disfrutamos de la pizza. La cena llegaba a su fin, y también el material de la crónica. Antes de que llegáramos a casa, pasé a hacer un pequeño delivery, le fui a dejar una rebanada de pizza a la chica del GPS en señal de agradecimiento por lo de Puebla. Lo que ella agradeció con un largo beso y abrazo. ¿No soy un novio genial? Dicen que uno como sea, pero que la pizza enamora. 
Pizza de chilaquiles, miamor
Llegamos a mi casa, casi automáticamente a dormir. Le dije que me despertará en la madrugada antes que se fuera. Me quede dormido en unos instantes. Dieron las dos cincuenta a eme, y me desperté automáticamente (súper poder Araizaga), él pidió su Uber, y bajé a dejarlo. Nos abrazamos y se fue. En lo que subí y me acomodé en la cama él ya había llegado al aeropuerto. Dormí profundamente, y cuando me levante para otro desastroso día laboral, él había llegado a Mérida.



Pizza del perro negro

Aquí concluye la tercera crónica. No se vale llorar. ¿Les gustó? ¿Qué otro lugar les gustaría que fuera? ¿Se rieron?
Hasta el próximo viaje, cangrejos.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Review of The collector by John Fowles


Tied...
Title: The collector

Author: John Fowles

Editorial: Back Bay Books

Genre: Thriller

Country of origin: UK

Pages: 307

Days to finish it: 10

Year of publication: 1963

Personal score: 4.8/5

 

Preview: Juan, the collector (Juan´s preview 3)

 

The last review I´ve spoken about myself was “Ready Player One”, I wanna keep talking about me a little more. I always get in touch with the kind of topics related to “obsession, hate, pain, captivity, and even paranoia”, I can´t remember, at least not precisely, in which part of my life I got in touch with those topics. I mean, they aren’t the sort of things you would like to talk about with a friend or a girl, but the fact is that all the things are there, and most of the times they need a way of expression. I remember in high school I listened to Marilyn Manson and read his lyrics, then Slipknot came in, I think I get more comfortable with their music and the particular way to express their feelings. With so much words, my mind blended it up, and all the feelings too. Now I can behave myself, but some nights, some days a dozen of thoughts are still there… waiting for the music to stop playing in my mind.  

 

How did I get it?

 

It was lent to me by another workmate (not the same one from the last time), he told me about this book time ago, but I was sort of concerned if this would fulfill all my expectations… it seems like it does, it really does.

 

 

A little bit of the author…

 

Born in a small town of Essex, England. He went to a special school for boys, then he participated in the army, but he never fought, the Second World War had already finished. He taught English in a couple of universities, until he finished writing “The collector” in only four weeks. The book was a best seller and the fame arrived…

 

 

Review

 

Frederick is an uneducated, shy and unloved young guy, who has a peculiar hobby: to collect butterflies and photograph them. He´s sort of obsessed with an art student called Miranda. But he is too nervous to approach to her; the only thought of being close to Miranda makes him tremble… until he won the national pools and thousands of pounds.

 

When his hobby of collecting things transforms into collect persons, the chase (logistics of how to preserve Miranda until she loves him) of his truly and only love. With all the money and all the time for his goal, he´ll get an isolated house in the outsides of the town.

 

Narrated in two voices, the collector and the prisoner, here we have one of the best books in the 20th century: The collector. Could Miranda escape from his prison made of obsession and love? Or will Frederick love her so much and never let her get away? With the perspective of a psychopath we´ll see how gnarled and twisted the love…is

 

 

 

 

Opinion

 

I had a lot of mixed opinions through all the book, the first part (when he speaks) was amazing and very instructive, it gives me a full panorama about his feelings and thoughts, meanwhile the second part (when she speaks) it was so boring, I understand she´s a young girl in love with a mature man, and I almost get it, but that doesn’t eradicate the fact that it’s boring. I think if the book was only with both characters, it would be perfect. (Is impossible to not remember Misery from Stephen King).

 

Is almost imperceptible the transformation of Frederick, gradually he transforms into a controller. He passes of being a collector to a controller. I do not justify him, he´s a psychopath, but at least he´s not a depraved or a rapist, I know depriving someone from freedom is a crime, but in this particular case I didn´t see it so fucking bad. Maybe the collector in me is speaking. 

 

The way Frederick speaks is all joined; he does not make any separations or spaces, while Miranda speaks in chapters/days. The English is not my mother language so it took me twice of the time to read it, but I found really helpful that a lot of words had their meanings written in the book. I think I couldn’t read it in British English but wasn’t so different to the American English.

 

Through all the novel the feeling of ambivalence could be felt: she hates him, but not so much to kill him; and he loves her so much, but not enough to let her free. I think she appreciates him, and he´s obsessed with her. I hate the kind of love when the woman is in love with a douchebag and she does not give herself the opportunity to be happy with someone else. The ending of the book is the most important part, it impressed me so much, that it was the reason I gave it five stars.

 

Finally one of the ideas that I highlight the most is: if people have more money and all the time in the world, they can have rare hobbies, like collecting persons, hunting them or even torturing them. And this book was written in the middle of the 60´s, so, how much has all changed?

 

Would you rather be a piece of a collection for money? And if they promise they would be gentle and never touch you? Would you? For how much money?

 

Quotes

 

“I can’t say what it was, the very first time I saw her, I knew she was the only one.”

 

“I´ve always hated to be found out, I don´t know why, I’ve always tried to explain, I mean invent stories to explain.”

 

“No one will understand, they will think I was just after her for the obvious. She was not like some woman you don’t respect so you don´t care what you do, you respected her and you had to be careful.”

 

“She was just like a woman. Unpredictable. Smiling one minute and spiteful the next.”

 

“Just because you can´t express your feelings it doesn’t mean they´re not deep.”

 

“All you love for is the day you see the last of me, I said. I´m just a nobody still, aren’t I?”

 

“What she never understood was that with me it was having. Having her was enough. Nothing needed doing. I just wanted to have her, and safe at last.”

 

“Every time he buys me something I think it is proof that he´s not going to kill me or do anything else unpleasant.”

 

“I know he´s the devil showing me the world that can be mine. So I don´t sell myself to him. I cost him a lot in little.”

 

“I´ve always tried to happen to life; but it´s time I let life happen to me.”

 

“I ´ve always known where I´m going, how I want things to happen. And they have happened as I have wanted.”

 

“But love is beautiful, any love. Even just sex. The only thing ugly is this frozen lifeless utter lack love between he and me.”