¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

viernes, 18 de agosto de 2017

Fragmento 207: M.A.C.M.E.O

Medianoche

La veo. Dentro de un vestido rojo ¿o un vestido rojo dentro de ella? Un escote implacable. Unos grandes labios rojos pálido. Vestida para matar. Viene hacia mí. Estoy drogado. Se acerca más. Estoy ebrio. La tengo enfrente. Ella me saluda, se coloca fieramente frente de mí, tan cerca que puedo oler su embriagante aroma, una mezcla de almizcle, sudor y pasión; traducción: feromonas mortales. Pone sus nalgas casi desnudas frente a mi cintura, caigo, voy cayendo. Dice la típica línea de bar: “Me invitas un trago, guapo”. No suena a pregunta, suena a invitación. Mi mente dice que no. Mis manos difieren y están yendo hacia la cartera, la imprudencia domina sobre la razón. Mis manos sacan un billete, lo pasan por su cara y lo lanzan justo a la barra. Digo: “Dos de lo que pida la señorita”. El barman nos da los tragos, una copa verde burbujeante. Hasta el fondo, digo yo. Ella guiña un ojo y se me queda mirando profundamente. Cierta malicia en su mirada, cierto deseo en la mía. Creo, y tan solo creo que ambos sabemos a que jugamos está noche. El líquido pasa por mi garganta y la droga que llevo dentro me hace sentir más todo, el trago, el deseo, el sudor; cosquilleo en la punta de los dedos. Un mar de sensaciones, y las luces nocturnas no hacen más que potencializar mi deseo. El deseo de una mujer fatal como la que me he topado. Un guiño… me acerco a ella. Cierro los ojos. Sé que he perdido, he perdido mi voluntad. A quién engaño estaba deseoso de hacerlo.

Amanecer

Despierto en la tina, tiemblo un poco, todo está lleno de hielos. Mi cabeza gira, mis brazos escuecen, y tengo un dolor profundo del lado derecho. Observo el agua con hielos, tiene tintes rojizos, diluida, como el vestido de la noche anterior. Una nota de lado derecho con una horrible caligrafía llama a alguien, tienes cincuenta minutos antes de morir desangrándote. Mi boca sabe amarga, terriblemente amarga. El vértigo, la paranoia, todas las malas decisiones de la noche anterior. Caigo en cuenta, he sido presa de un robo… un robo de algo vital. Un órgano. Comienzo a hiperventilar, el mareo de nuevo, terrible y directo. Recuerdo esas historias estúpidas en la ciudad que sonaban hace años, no salgan a los antros porque les ponen éter en los hielos, y luego les roban sus órganos, o agujas con sida y asesinos seriales que te ligaban solo para asesinarte. Mi madre me lo advirtió. Jamás pensé que fuera a ser presa de esto… intento mantener la calma, lo poco que queda, tomo el teléfono y le llamo a mi mejor amiga, ella debe ser la primera en enterarse. Hola, Julia, habla Ana, estoy en un motel de paso, y necesito que vengas por mi… lloro, tiemblo, grito, y le digo: ese hijo de puta me lastimo, me cortó, me robó un riñón. Julia grita y me pide la dirección, dice que ya viene y que todo estará bien. Yo sé que nada estará bien. Nunca será igual.

Crepúsculo

Nos besamos, las luces siguen adornando el panorama, sus labios son más rojos que antes, permeado por la sangre que los humecta, sangre proveniente de mis pequeñas mordidas. Paso mi lengua por sus labios, son grandes, demasiado carnosos, lo que me provoca morderla más, lastimarla. Sí yo estaba borracho ella está ahogada en alcohol, después de la primera ronda vinieron tres más. Mi hígado estaba demasiado destruido como para importarle un trago o cien más, no habría diferencia. El ánimo está a tope, todo caldea. Mi deseo está en su esplendor, he memorizado todo el vestido satinado, mis manos lo conocen todo, sus piernas, las intersecciones, y una carne espesa, con demasiada crema corporal. Mis manos tienen “brillitos” que han resultado de los tocamientos por todas sus zonas erógenas. Ella está caliente, yo lo noto, yo lo sé, ella lo sabe, su lengua lo sabe. Siento su pulso, su ritmo cardiaco, las pulsaciones de su entrepierna. Una chica más, una chica suicida que no sabe en lo que se ha metido, ni con quién se ha metido. Hoy soy un sueño hecho realidad, mañana seré tu peor pesadilla. Poso mis manos en su cuello y fantaseo con ahorcarla, con ahorrar el sufrimiento y hacer el proceso de extracción con un cadáver, no, el juego no va así, recorro mis manos hasta su boca, y ella chupa mis dedos, tenemos que salir de la noche, e ir a la madrugada. Tenemos que hacerlo esta noche. Hacerlo todo.

Mediodía

Julia ha dicho que llega en veinte minutos, yo me revuelvo en el hielo, sigo temblando, pero no por el hielo, sino por la ansiedad, el miedo, la incapacidad. Ese hijo de puta, lo recuerdo, bigote ralo y patillas en conjunto, rubio. Me pareció sensual, desaliñado, su palabrería me atrapó, tan desinteresado, tan seguro de lo que haríamos. Su mirada tan penetrante, sus ganas de comerme con los ojos, y cada movimiento de sus manos, parecía que sabía exactamente en que momento y lugar ponerlas. Él tenía experiencia. Bebimos lo mismo, solo que a él no parecía afectarle el alcohol, y a mí sí, demasiado. Tal vez fue por la tacha que tomé antes. Ya no quiero recordar, no quiero saber cómo fallé tan drásticamente en este punto de mi vida. ¿Qué le diré a mis padres? ¿Qué le diré a mis hijos cuando los tenga y pregunten por una horrida cicatriz en mi costado? ¿Qué su madre se divertía de noche y se topó con el infeliz equivocado? Comienzo por llorar de nuevo, ¿por qué yo? ¿Habrá sido el vestido rojo? Lo maldigo, lo maldigo, lo maldigo. Lloro hasta que Julia llega con los paramédicos. Cuando la veo entrar, me siento desolada. No sé que sigue para mí en esto llamado vida.

Crepúsculo

Ella parecía todo lo contrario a primera instancia, según mi yo drogado ella era fina de la cara, y tersa, le realidad es que tiene la cara granulosa y rasgos toscos. Una nariz demasiado ancha, no pequeña como yo quería. Sus labios son la única cosa salvable, pero los he dejado demasiado lastimados para seguir jugando esta noche. Su color de piel no era tan pálido como yo pensaba, es un moreno claro, cosa que me produce repulsión. Malditas luces de noche me engañaron. Cuando se desvestía sabía que era una cualquiera más, todas las mujeres pueden desvestirse de una forma sensual, pero pocas pueden vestirse de una forma sensual. Al verla desnuda lo confirmé, era ella, era un blanco perfecto, carne demasiado tocada por otras personas, con pequeñas imperfecciones, que al ojo humano hubieran parecido corrientes, a mi causaban enojo, ella no era perfecta, pero pudo haberlo sido, y eso era lo que me enojaba, su falta de interés en su persona. Mientras se desvestía y se tocaba enfrente de mí, suplicándome que la llenase, yo me imaginaba sometiéndola, golpeándola, amarrándola, apretando demasiado fuerte, o tal vez demasiado suave. Pronto todo se materializo, y la golpee. Solo un golpe suave y directo a su frente, ella quedó inconsciente. No tuve sexo con ella, eso hubiera sido relacionarse demasiado, y ella era un objeto. Le pinché el brazo con anestesia local, y preparé las herramientas, no me tomé la molestia de desinfectarlas, con todo el alcohol que tenía en su ser, seguro ayudaría. Suelto una gran carcajada y procedo a cortarla. El bisturí entra en lo más profundo de su costado, y la sangre sale como respuesta automática. Plop, no siento nada. Meto la mano, hago los cortes indicados, y tomo el riñón lo empaqueto en hielo seco y lo pongo en una hielera. Sigo dudando en si debería dejarla morir o salvarla, una más una menos. Un objeto de intercambio más, uno menos.

Epilogo - Ocaso


Juran sale de su deportivo negro, va calzado con una chamarra de piel negra como la noche, botas militares y gafas de aviador. Su cara no muestra sensaciones. Lleva en la mano derecha una hielera de tamaño mediano. Se acerca a la camioneta Escalade negra con vidrios polarizados, y entrega la hielera, una mano enguantada le da un portafolio. Intercambian un par de palabras, y Juran asiente. El proceso de compraventa ha acabado por esta noche. La noche permanece tranquila y fresca, todo es tan diferente como hace unos días. El pasaporte está dentro de la chamarra, y la maleta dentro de la cajuela del deportivo. El boleto de avión a Costa Rica está en la guantera. Todo está sincronizado y a tiempo, no todo funciona aleatorio en la mente de Juran. Es tiempo de tomar unas vacaciones, unas vacaciones bien merecidas. Juran pasará una temporada en la paradisiaca isla, hasta que el caso de Ana sea archivado en los recovecos de los judiciales, y se transforme en un número más. Pero Ana no será un número más para Juran, siempre será un número, pero con seis ceros. Juran siempre recordará el suave tacto de sus riñones.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Reseña de Lo que mata no es la bala de Alberto Mansur

Interesante portada, ¿quién usa boina en estos tiempos?
Título: Lo que mata no es la bala
Autor: Alberto Mansur
Editorial: Ediciones B
Género: Novela Negra
Libros leídos del autor: 1
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Año de publicación: 2016
Páginas: 208
Días para acabarlo: 3
Calificación personal: 4.7/5

Previo: El mundo de la nota roja

Ha habido un par de libros, relatos o cuentos que inician con un reportero de nota roja. Muchos, o la mayoría creen que es el peor tipo de periodista, pero yo creo que es uno de los mejores (porque nunca me he levantado a las cuatro a eme a cubrir a un muertito), de hecho, mi primer cuento formal se basa en un periodista de nota roja y algunos de los extraños hechos que le suceden. A diferencia del mismo personaje, a mí siempre me han fascinado las notas rojas, y como al mismo personaje mi padre siempre me las mostraba en el periódico de los fines de semana. La gente no sabe que hay una diferencia enorme entre ver a un muerto en una página de papel y verlo en la vida real. Yo tampoco lo sé, pero sé (o al menos tengo una idea) de cómo reaccionaría. Perdón por ser el chico que disfruta ver la sangre en las películas, tal vez haya más en mí del personaje carente de empatía sobre el que escribí, de lo que podría parecer a primera instancia. No duden que, si ya hay un blog de libros, crónicas, música, no pueda haber uno de nota roja…
           

¿Cómo lo conseguí?

Este libro ya lo había visto hace un par de meses en la sección de literatura iberoamericana, pero no me convencía, decidí ir por una apuesta segura. Esta vez en una visita exprés, lo vi y decidí arriesgarme. ¿Habrá valido la pena?


Un poco acerca del autor…

Un autor emergente, que escribe por las noches y trabaja de abogado de día, bueno eso es lo que debería decir su biografía. Ésta, su primera novela, es un magnifico debut. Tiene un blog y una cuenta de Twitter (@AlbertoMansur), así que siéntanse libres de preguntarle algo. Presiento que habrá más de él por aquí, los autores mexicanos tienen prioridad, pero sí son mexicanos, emergentes y escriben (buena) novela negra tienen todos los nivelas de prioridad habida y por haber.

Reseña

El personaje principal es Eustaquio un reportero de nota roja que sueña con ser reportero de rock y algún día trabajar para una famosa revista internacional. Pero la vida poco a poco se encarga de tergiversar este principal propósito.

Siaska es una joven heredera de una fortuna, acompañada por Pía una morena de fuego que sabe mover más que las caderas. Ambas chicas están acompañadas por Eustaquio, juntos como una bomba de tiempo irán contra todo el mundo…incluso ellos mismos.

A través de la radiografía de un periodista de nota roja, una heredera prepotente pero sagaz y una morena más astuta de lo que parecería, se va labrando “Lo que mata no es la bala”, una novela directa que exhibe la podredumbre de las esferas altas de México: aderezada de acción, música, violencia y sexo. ¿Qué más podríamos pedir?  


Opinión

Okey, okey, lo primero que he de decir, es que comenzó de una forma excelente, la novela se deja leer tan fácil que bien la podría haber devorado en un solo día, pero quise tomarle sabor, tal vez debí acabarla en la primera cita, cuando pude. Conforme vamos avanzando el primer golpe de enamoramiento se va desvaneciendo y las dudas van surgiendo. Supongo que es normal para un primer autor, escribir algo medianamente corto, desarrollar poco las ideas y ser tan abrupto en otras.

La falla primordial es el juego del tiempo, es demasiado abrupto, demasiado forzado; hay partes donde no se sabe si ya pasó, pasará o está pasando. Además de que hay ideas excelentes, pero se quedan en sólo ideas y les falta explotar. Digamos que se da una buena estructura, pero sí se hubiera complementado y no dejado tanto a la imaginación, hubiera sido perfecta. Algo que me pareció novedoso y perfecto fue incluir una canción en cada capítulo, hubo ocasiones que no acabé de oír la canción y otras que no acabé de leer el capítulo, en ambos casos lo disfruté muchísimo.

Pero no me malentiendan (aquí vienen los halagos), es una excelente novela: como el autor mismo lo dice, es una novela llena de acción, sexo y aventura; justo como el cine mexicano. Aquí no vas a encontrar metáforas, reflexiones profundas o acertijos. No. Encontrarás violencia y un México bastante bien descrito. Y aunque la premisa es demasiado perfecta y fantasiosa, no deja de ser genialmente bien armada. Destaco todos esos guiños que se hacen presentes para mostrar a una sociedad tan imperfecta como la mexicana: el huracán, los casos presidenciales, la leche radioactiva; puede que no haya encontrado todos, pero los que encontré me parecieron geniales.

Los personajes son adictivos y libertinos. Tienen todo lo que todos soñaríamos, y lo dejan ir por sus ideales. Tal vez no suene tan fantasioso una vez reflexionado. ¿Un periodista que consigue notas exclusivas por favor del narco? ¿Un cartel de narcotráfico que se une en uno solo para ganar más? ¿Influencias presidenciales en todos los estratos? Ahora que lo pienso todo suena creíble… ya nada me suena increíble en Méjico.

Es un buen libro para leer, sea en el fin de semana o no. Es algo muy mejicano que en verdad disfruté, me engancho y quise devorar. Estoy seguro de que el autor tomará en cuenta estos detalles, y seguro que alguna de sus novelas futuras estará en mi top del año. Y quién sabe, puede que está se cuele a lo mejor de este año. Habrá que esperar.

Lo recomiendo, es mi tipo de libro. Acción, violencia, sangre y fantasías rockeras. ¿Qué más podríamos pedir?

¿Si lo que mata no es la bala qué es? ¿La ausencia?  

Citas

"Nada extraña más que a Rosario. Pinche Rosario."

"Hoy es viernes y él no tiene a donde ir pero ya está lo suficientemente pacheco para no importarle. Hoy hay fiesta y piensa pasarsela bien."

"Mañana se encargará de mañana y el lunes se encargará del lunes, decide y avienta los restos del carrujo a la noche y a la vista que después de este fin no volverá más."

"Nada es tan peligroso en tu negocio que el que la gente crea que eres pendejo, así que dejemonos de mamadas y me dices a quién voy a acabar matando con mi máquina de escribir."

"El problema siempre fue ese, que nuestro amor era como el fuego de una vela. Nos consumió poco a poco hasta que no quedó nada, ni fuego ni vela ni nada."



viernes, 11 de agosto de 2017

Fragmento 501: Desayuno dominguero

Despierto. Veo mis brazos a su alrededor. El plan no era quedarme a dormir -ese nunca es el plan-, pero pasó. Bebíamos vino, un destornillador y hasta un poco de ginebra. Estamos en el sillón, mis manos pasan por sus brazos, llenos de tatuajes. Su cabello reposa en mi cara, tiene un suave olor. Sus ojos más claros que el agua reposan en mi mente. Mis manos quedan en sus pechos. Intento no despertarla. Intento…

Me levanto, la sed mañanera, un defecto que he tenido desde siempre. Entro a la cocina, hay un punk arreglando una bicicleta. Ya sé lo que sucederá. Levanto mis puños, y le digo: -Ya sé lo que va a pasar, dejémonos de rodeos y arreglémoslo como los hombres. Enseguida me lanza un derechazo, no opongo resistencia. Lo merezco. Al instante las venas ubicadas en mi parpado se destruyen, explotan, y riegan sangre a través de todo mi ojo. Claramente estará morado por la mañana. Intento lanzar un golpe, pero nunca lo he hecho bien, no le atino. El punk lanza otro golpe, uno ha sido suficiente. Lo amago por los brazos (casualmente tienen tatuajes), y le digo que ha sido suficiente, que pare. Que un golpe era lo justo, que lo sentía, pero pasó. Él me dice entre sollozos, que ella era suya, que no debí meterme con ella, y rompe a llorar. Mi cabeza comienza a doler, y no quiero que ella despierte.

Demasiado tarde, ella sale de la habitación, vestida con una bata, cabello alborotado, claro ante el reflejo del sol. Tiene una mirada que muestra vergüenza, pero un poco de felicidad, creo que la quiero, o al menos he empezado a hacerlo. Ella no dice nada, solo mira al punk, y le dice lo siento ha pasado. Maldita oquedad, otro rasgo que compartirmos. El punk se agita entre mis brazos, mete una pierna entre la mía y me derriba, se lanza en contra de ella. La abraza, le dice que era de él, su posesión, ella se lo quita de encima, y le espeta que se lleve sus cosas, que ella no pertenece a ningún hombre. Ni a mí, ni a nadie. Yo no sé que decir y me quedo mirando a la bicicleta, pinche bicicleta. No comprendo la calma de las mujeres en situaciones tan estresantes. Todo le sale bien. La envidio.

El punk toma una bolsa del otro cuarto, toma la bici y se retira, no sin antes dirigirme una mirada que atraviesa mi ser, y me hace sentir escalofríos hasta en las gónadas. Me aparto sin decir nada, y el vuelve a decir que ella le pertenecer, que no lo olvide, que solo soy pasajero y que nunca terminaría con un trabajador de cuello blanco. Azoto la puerta, intento sonreír. Y le digo a la chica de los brazos tatuados: ¿Desayunamos chilaquiles o hot cakes? Mi vida es una ruleta rusa, llena de crónicas chilangas.


Hoy seré el chico del desayuno dominguero…

miércoles, 9 de agosto de 2017

Reseña de Fruta Verde por Enrique Serna

¿Frutas enmascaradas?
Título: Fruta Verde
Autor: Enrique Serna
Editorial: Planeta
Género: Ficción Transgresora
Libros leídos del autor: 2
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Año de publicación: 2006
Páginas: 220
Días para acabarlo: 6
Calificación personal: 4/5

Previo: Influencias en la juventud

Me pregunto: ¿qué hubiera pasado si hubiese tenido otro tipo de influencias en mi juventud? A lo largo de mi vida he estado rodeado de muchas personas, de distintas clases sociales, y aunque no todos han sido mis amigos, la mayoría han sido mis conocidos. Por ejemplo, me he rodeado de la clase fresa, al haber estudiado (un tiempo) en una universidad de paga exclusiva de la ciudad, me he rodeado de personas con hábitos rapaces en el servicio militar, me he rodeado de deportistas en el fútbol americano, y me he rodeado de intelectuales que gustan de los libros que leo. La diversidad de gente que conozco es amplia: mexicanos, provincianos, extranjeros, chilangos, drogadictos, bebedores, intelectuales, ñoños, bisexuales, heterosexuales, vírgenes, promiscuos, barrio, fresas, chacas, pudientes; yo que sé, si etiquetara a todo y a todos jamás acabaría. Lo que quiero decir es que gracias a la influencia de todas esas personas soy lo que soy, lo malo o bueno que pueda ser, es culpa de ellos, porque me llevo un poco de influencia de cada uno de ellos en mí. Así que me seguiré planteando cuán diferente yo sería con la ausencia de alguna de esas personas…


¿Cómo lo conseguí?

Una recomendación que tenía pendiente hace varios meses, por cuestiones externas a mí, apenas pude comprarlo. Debido a que el último libro que leía: “El orgasmografo” del mismo autor me enganchó, llegué a éste, tal vez no fue la mejor idea de la vida.


Un poco acerca del autor…

Me puse a investigar un poco en la vida de Serna, y descubrí que tiene muchos libros, varios de ellos galardonados por premios literarios. Estoy seguro de que habrá más de él por aquí, solo hace falta que definir qué, pero en esta vez no tan pronto.  

Reseña

Germán es un joven que está por entrar a la universidad, después de haber escrito un cuento y ser publicado tendrá la oportunidad de integrarse a una agencia de publicidad, más por influencia que por méritos.

Paula su madre, es una mujer abandonada que carga con los pesos de su ex matrimonio, y con la afrenta de ser una madre hecha a la antigua. Con todos los prejuicios e ideas que esto conlleva.

Mauro es un dramaturgo homosexual que se ve forzado a entrar a la agencia de publicidad donde German labora. Pronto los tres personajes desarrollarán una estrecha relación.

A través de la radiografía de una sociedad mexicana consumida en los prejuicios y en las barreras de la edad, se presenta “Fruta verde” una novela que se meterá en la mente de un joven con influencias marxistas, un hombre homosexual con fantasías de grandeza y una madre que se debate entre los límites de la rectitud…o no rectitud.


Opinión

Tenía altas expectativas de este libro, además de ser una recomendación, el autor me había impresionado en sus cuentos. Pero me precipité y al menos debí leer otro libro antes de éste, lección aprendida. La verdad es que me harté un poco, pero esa fue cuestión mía.

Soy una persona de mente abierta, pero los temas homosexuales han sido demasiado explícitos para mi gusto, no es que me asuste, solo que no tengo tanta predilección por escenas así. Creo que en el caso de Germán las influencias pesaron demasiado, sobre todo en una edad en la que absorbes todo, y es tan fácil impresionarte.

Sucedió algo curioso, le pregunté a mi madre si me diría algo si tuviera amigos homosexuales y me juntara con ellos tanto tiempo, me dijo que no, que yo era lo suficientemente grande para saber lo que hacía, eso dice ella, y eso dice ahora, pero hace unos años no hubiera pensado eso. Me alegra que todos hayamos madurado…o algo así.

Los personajes me parecieron algo sosos, en toda la historia me intenté meter en su mente, pero jamás lo logré; sucede que se metían en una cantidad de embrollos tan fáciles de prever que me exasperaban. Supongo que ser una madre tan anticuada y ser un hijo tan comunista no es un paquete fácil de manejar…ahora aderézale al tipo gay que se quiere ligar a tu hijo. (Por suerte ningún gay me ha querido ligar ¿o sí?).

Creo que lo que las personas más disfrutaron en general -después de leer las opiniones- es la decadencia continua, que yo preferiría llamar estupidez latente, y el final. Ustedes se preguntarán por qué el final, y es porque es muy definido, cosa que sucede pocas veces en los libros.

En conclusión, puedo decir que es un libro que rompe los estigmas del público mexicano (aunque sea terriblemente mejicano), y que estuvo mal leerlo después de otro del autor, porque le perdí sabor. Sin embargo, habrá más de la prosa compadrezca de Serna. Atentos.

La fruta verde es aquella en la que quieres clavar los colmillos a la primera oportunidad…o a la tercera.

Citas

"Su gesto infantil, la conmovió, pues le hizo entender que ese niño ingenuo, no podía imaginar siquiera el maligno poder de las mujeres sin alma."

"Pero, ¿de qué valía la buena fe en un mundo envilecido y corrupto?"

"No sabía recitar de memoria ninguna efermeride literaria, pero devoraba los libros con un place contagioso."

"Cada nuevo libro le enseñaba algo desconocido sobre si mismo."

"Cuanto más leía, más insondables le parecían los abismos de su ignorancia."

"Con la memoria en ascuas, se bebió la cuba como agua y enseguida pidió otra, para adormecer el dolor de estar vivo."

"La puteria era una droga dura, nadie la dejaba después de haberla probado."

"Si no la olvidaba pronto, el cadaver de ese amor podía secarle todos los manantiales de la ilusión."

"El sueño de tener casa propia es el primer mandamiento de la mentalidad burguesa."

"Pecar es romantico y elevadamente poetico, arrepentirse no."

"Estaba jodido si refrenaba sus mejores impulsos por una enfermiza autocompasión."

"Basta de jugar a los amores contemplativoss: quería las obscenas caricias de un animal perverso."

"¿Vuelo hacia arriba o estoy en picada? No lo sé ni quiero quitarme la venda, pues lo más excitante del juego es ignorar cuando voy a estrellarme."

"Moraleja: más vale prostituirse que dar lastima."

"Hay algo enfermizo en este afán  por discutir con las mujeres a quienes debo halagar."

"El amor casi siempre perjudica a terceros, pero de todos modos hay que vivirlo."




miércoles, 2 de agosto de 2017

Reseña de Luna llena en las rocas por Xavier Velasco

Una chica de Venus
Título: Luna llena en las rocas
Autor: Xavier Velasco
Número de libros leídos del autor: 3
Editorial: Punto de lectura
Género: Cuentos/Humor negro/Crónicas
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Año de publicación: 2000
Páginas: 274
Días para acabarlo: 6
Calificación personal: 3.2/5

Previo: Juan, escritor de crónicas nocturnas

Me gusta mucho escribir crónicas, casi diría que es lo que más me gusta escribir, pero también disfruto de los fragmentos, los cuentos y los previos. (Las reseñas no me encantan), y justo pasaba por mi mente escribir crónicas de mis vivencias nocturnas. No es que tenga demasiadas experiencias nocturnas, pero sí tengo un par memorables. Lo que sí tengo es experiencia en algunos bares y en sus cervezas; seguramente no conozco ni el 50% de bares de la ciudad, pero ¿quién sí? Creo que con lo que sé podría armar un par de buenas crónicas bastante divertidas (justo como pretende el narrador del libro). Por ahora solo tengo las crónicas de viaje, pero estoy pensando seriamente en escribir otras crónicas: de bares, de noche, de cafeterías, e te ce. ¿Les parecería una buena idea?

¿Cómo lo conseguí?

Uno de los integrantes que compré en un tianguis de libros usados, por la módica cantidad de ochenta pesos. Me daré alguna otra vuelta por ese tianguis porque es una excelente forma de invertir.


Un poco acerca del autor…

Xavier Velasco es un viejo conocido para la sociedad mexicana, y aunque no es totalmente de mi generación me tocaron partes de él, como olvidar su obra magna: Diablo Guardián. Creo que veremos al autor más por aquí, al menos una o dos veces más. Habrá que esperar que nos depara el yuppie destino.

Reseña

Las distintas crónicas que se presentan en este compilado son de índole diferente, pero con una constante todas suceden de noche, y por lo regular en un bar. La otra constante es que se narran con el particular tono cómico de Xavier Velasco. A continuación, las que más disfruté:

Échale la culpa al perro: una breve narración acerca del Bulldog Café
Los tipos duros no bailan: una inmersión en un bar gay del centro
Atáscate, robot: una historia acerca de una bailarina
Amantes a la antigua: una curiosa forma de ligar
Huachinango a la vista: a la conquista de una fémina
La sombra del saloon: un flashback de la infancia del autor
A una yarda de Penélope: una crónica de una cita fallida
Paracaidismo nupcial: un relato de bodas
Lecciones de idioterapia (mi favorita): cómo identificar a un idiota y cómo serlo


Opinión

Siempre recordaré la visita de este autor a mi preparatoria, pero como en esa época no me gustaba mucho leer, no le presté atención. El libro que presentó “Diablo Guardián” fue uno de los primeros libros mexicanos que leí y con los cuales recuperé la fe en nuestros escritores, así que tiene un lugar especial en mis gustos. Ahora seamos objetivos, la narrativa de este libro es mortalmente adornada, detesté que le pusiera un adjetivo rimbombante a cada oración, en vez de parecer cómico se lee terriblemente cansado.

La mayoría de crónicas son breves pero bastante complicadas de leer, seguiré creyendo que si usa menos adjetivos y menos ganas de parecer tan gracioso (de forma intelectual) las crónicas hubieran sido maravillosas. Es una realidad que Xavier Velasco tiene un don nato para escribir y transmitir lo que pasa por sus ojos, pero creo que en esta ocasión exagera con las palabras.

Por supuesto que me reí cuando las leía, en particular la de Lecciones de idioterapia, tenía mucho rato sin leer una crónica que me hiciera reír y sonreír tanto. Pero hubo otras que apenas pude comprender de qué iban. Otra cosa que rescato fue que se hablan de muchos bares que yo conocí (al menos en el nombre) y otros que ni la menor idea.

El veredicto final sería que leyeran otro libro del autor, porque este fue uno de los que menos me ha gustado, y aunque tiene un puñado de crónicas que son excelentes, la gran mayoría son demasiado pretenciosas para mí. Evidentemente siempre tomo la culpa cuando una historia no me gusta.

Una luna llena en las rocas para mí, un corazón verde con picante para ella…

Citas

“No olvidemos que el amor, como las muelas, siempre duele más de noche.”

“Es una vergüenza decirlo pero no sé bailar salsa. Me consuelo asumiendo que no soy el único infeliz que ha llegado hasta aquí falto de la cultura más elemental, y que algún día saldré por aquellas puerta conocedor no nada mas de los secretos de la salsa, sino de otras habilidades menos mencionadas.”

“Cualquier tough guy lo sabe: lo fuereño y lo blando se quita chupando.”

“Amar es soñar con mares en mitad de un largo insomnio.”

“La noche quincenera tiene premio para todos, en la medida que los aspirantes sepan dosificar sus exigencias, pues el que escoge no coge.”

“Cuando hay sed de romance, cualquier chela es champagne.”

“Casi todas las noches memorables comienzan al interior de un vaso.”

“¿Por qué a la gente le avergüenza la soledad? ¿Nos da pánico la piedad ajena o nos causa pudor la desnudez propia?”


“Y es que los besos, como las granadas, lanzan tantas esquirlas en su entorno que no hay un solitario que se libre de recibir al menos una de esas punzadas de premura, o envidia, o ansiedad.”