¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

domingo, 31 de diciembre de 2017

Top 10 de libros leídos en 2017

Año nuevo, vida nueva, libros nuevos, ¿o cómo era? La verdad no recuerdo que escribía en esto post así que (obviamente) me puse a releerlos, pero lo que sí recuerdo es que dije que estaba convirtiendo en tradición y ahora lo afirmo. Disfruto montones haciendo este post, y recordando todos los libros que pasaron por aquí, lo que no me gusta es que tengo que decidir, en lo que concluyo de elegir, vayamos con los datos duros:

¿Cuántos libros leí? 80. Yo tampoco lo creía, pero así fue, mi excusa fue que hubo demasiados libros cortos, (de entre 80 a 120 páginas). El promedio de páginas fue de 250 por libro. El más corto fue de 67 páginas y el más largo fue de 640. Promedié con un 3.9 de estrellas, así que no soy tan hater como todos creen. Finalmente me chuté cerca de 20,000 páginas. 1665 por mes. 55 por día. 27 por hora, considerando que leo dos horas diarias. Gracias a Goodreads y a Excel por estos cálculos.
Y ahora, el esperadísimo Top 10 (con algunas menciones) del 2017.



10. Suites Imperiales de Bret Easton Ellis

Uau, este perro se coló en los últimos días del año, justo cuando pensaba que ya teníamos todo definido, este libro se inmiscuyo. No es tan buen libro, aunque sí mejor que el antecesor, pero el verdadero motivo por el cual creo que debería estar aquí es porque hubo una escena que realmente me impresionó y me dejó secuelas. Un trío en el desierto. Si usted está dispuesto a leer alcohol, drogas y sexo en cada párrafo, léalo. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.

Mención para 13.99 euros de Frederic Beigbeder

Realmente no pude clasificar este libro, pero me pareció ideal ponerlo cerca de Suites imperiales. Este libro es ácido a más no poder, sobre todo si consideras el hecho de que un tipo relacionado a la publicidad lo escribió, y despotrico contra él. Si estudias algo de marketing o relacionado debes leer este libro sí o sí. Aún no puedes leer la reseña, pero puedes leer el comentario de Goodreads aquí.




9. Trilogía John Cleaver  de Dan Wells

Había pasado tiempo desde que no devoraba una trilogía con tanto ahínco como devoré esta. Partiendo de una temática Young Adult (de la que nunca estuve de acuerdo) se presenta la historia de un joven que tiene pensamientos asesinos y debe luchar para controlarlos, a través de los tres libros se verá su evolución, sus problemas y sus avances. Puedes leer la reseña triple aquí, y el comentario de Goodreads de la 1, 2, 3.




Mención para Ciudades desiertas de José Agustín

Dudé si debería incluirlo o no, un libro que significa mucho para mí, porque además de ser del buen José Agustín lo leí en un momento clave. No creo que haya un libro que haya sido más ambivalente que este. La trama es sencilla, pero todo lo que esconde detrás es simplemente maravilloso. Me gustaron los monólogos y las escenas, el único punto negativo es que es un poco más abultado de lo que debería. Pueden leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.



8, El peruano imperfecto de Fernando Ampuero

Habían pasado meses desde que yo leyera a algún autor peruano, y aunque no es mi tipo de literatura favorita, comprendo los modismos, el clima, el panorama, y la jerga, así que eso les da extra empatía. Este libro es una descripción de cómo crece un peruano en Lima, una especie de ficción autobiográfica que menciona a las flacas, los viajes, el dinero y el trabajo. Sobra decir que evoqué mis días en Perú con él. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.


Mención para Un soplo de aire fresco de Don Winslow

Esta probablemente fue la novela policiaca que más disfruté en todo el año, una novela que se dejó devorar, porque prácticamente se lee sola. Recuerdo los pasajes de Inglaterra como si lo hubiera leído ayer. Y ese final que me dejó esperando por más. La mala noticia fue que no leí su continuación (por miedo a decepción). Pero estoy seguro que este año lo haré. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.



7. La dalia negra de James Ellroy

Uy, años sin que Ellroy estuviera acá, pero él siempre es un viejo confiable. Sí, aún recuerdo esas escenas memorables de sexo y violencia explicita. Sí, aún recuerdo la cara de la Dalia cuando atormentaba mis sueños, y aún recuerdo la narrativa de Ellroy. Es una novela negra perfecta, no hay más. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.




6. Los líderes comen al final de Simón Sinek

Nunca pensé que un libro de "autoayuda" estuviera aquí (realmente no es autoayuda, es más como liderazgo), pero definitivamente soy una persona diferente después de haberlo leído. Un libro que está bien fundamentado y ejemplificado de lo que significa ser un líder. Definitivamente he de leer algo más del autor, todavía sigo estando en el camino de ser el líder que las personas aclaman. Me llevé cientos de conceptos e ideas claves, sobre todo enseñanzas que puedo predicar constantemente. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.


Ya saben, que si quieren leer un libro realmente bueno sin necesidad de recomendación, están aquí.

5. La identidad de Milán Kundera

*inserta emoticón mostrando los dientes* Pasaron los meses, y supe que el libro había dejado huella en mi. Una huella profunda emocional; sinceramente creo que el libro no es tan bueno, solo que llegó en un momento clave. Aunque no me arrepiento de no tener las citas, algún día me gustaría releerlo. Como dije en la reseña, espero leer todo de Kundera, sin necesidad de perder a una persona en el camino. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.


4. La fiesta de los niños desnudos de Imanol Caneyada

El único libro que salió en 2017 que está en el top, Caneyada ya es un viejo conocido para el blog. Con esta joya moderna, inclasificable de género, que ronda entre el thriller y la ficción transgresora, el autor se renueva. Si antes admiraba a Caneyada con esto se consagró. Y aunque he de leer todo lo demás de él, voy por buen camino. Advertencia, si usted es un trabajador que vive perfectamente en su zona de confort, por favor no lea este libro (ni mi puto blog), pero si hay una vocecilla en su cabeza que no lo deja dormir porque sabe que le hace falta algo a su vida, lea esta joya y dese la oportunidad de mandar todo al carajo…o no. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.

3. Fantasmas de Chuck Palahniuk (mi amor)

Puta hostia, este fue el mejor libro de cuentos del año sin siquiera dudarlo. Veintiún historias que te dejarán sin saber si quieres llorar, reír o matarte. Melancolía, sexo, violencia, romanticismo, y más violencia, tenemos un poco de todo y para todo en estos cuentos transgresores. Desde la historia de Éxodo hasta San Destripado, deben leerlas. Este ha sido mi libro favorito de historias del año y de Palahniuk. ¿Necesito decir algo más? Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.



2. Carácter de Federico Vite

Doble puta hostia, creo que no hubo un libro que me obsesionara tanto como este, leí las citas, las repase, las copié y las compartí. Y el libro fue un regalo de las manos del autor. Desafortunadamente solo he podido encontrar otro libro de él, y aún sigo buscando sin parar "Bajo el cielo de Ak-pulco". Con respecto al libro, llegó en mi momento más endeble y me permitió salir adelante, pero de una forma sórdida y rapaz. Nunca he leído una descripción tan jodidamente real de una cantina del centro… con todo y vómito incluido. Si ven algo del autor, cómprenlo, léanlo, piénsenlo y compártanlo; luego me agradecen por hacer su vida más miserable. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.

*Los redobles de todos los años*

1. La tumba de José Agustín.

¿Otra vez tú en el top, José? Pues sí, no pude hacer nada, a principios de año ya sabía que este libro se iba a llevar un puesto alto. Lo leí en un solo día (95 páginas) pero ahora quiero releerlo y aprender cada parte. Me llevé muchísimas metáforas, ejemplos y episodios. Es un libro cortito, pero directo, cada palabra está escrita con un propósito, sí, incluso el léxico rimbombante ochentero. No, no quiero una tumba, y tampoco quiero morir mirando mi techo. Si no se han dado la oportunidad de conocer al autor este es el pretexto perfecto. Situaciones más mejicanas que el mole y el chile juntos. Deben leer sí, o sí. Puedes leer la reseña aquí, y el comentario de Goodreads aquí.

Finalizamos, gracias a los que se dieron el tiempo de leer hasta acá, y los que lo hacen semanalmente. Siempre que pienso que el blog está exiliado en los confines de internet, aparece un lector que me hace seguir escribiendo. Eternas gracias a todos (pocos o muchos).

No sé que nos espera en el 2018, pero un pajarito me dijo que más fragmentos de mi autoría y más libros experimentales, aún así… ¿quién puede saber? Ni siquiera el autor del post. 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Reseña de Suites imperiales de Bret Easton Ellis

Secuelas everywhere...
Título: Suites Imperiales
Autor: Bret Easton Ellis
Editorial: Literatura Mondadori
Género: Ficción Transgresora
Libros leídos del autor: 2
País donde sucede: Estados Unidos
País de origen del autor: Estados Unidos
Año de publicación: 2010
Páginas: 149
Días para acabarlo: 3
Calificación personal: 4/5

Previo: La vida en  la televisión y/o farándula

¿Pueden imaginar cómo es la vida en la televisión? O mejor dicho para la televisión… cuando trabajas en la televisión, realmente trabajas para ella. A diferencia de la radio, o los escritores lo que importa no siempre es el talento, sino el físico (y las influencias), si trabajas para la televisión siempre estarás amarrado a una pauta  (puta) estética, sí, ya lo sé, suena bastante mediocre para una sociedad tan actual, pero yo no puse las reglas. ¿Les gustaría trabajar para la televisión o en la televisión? ¿Habrá diferencia?
           

¿Cómo lo conseguí?

Desde días atrás tenía ganas de leer a Easton Ellis, pero no me había animado, hasta una noche de domingo que un flash de inspiración me cayó.


Un poco acerca del autor…

Además de “Menos que cero” (reseñado previamente en el blog) tiene más libros, un autor que se basa en lo más superficial de la cultura estadounidense. Habrá más de él por aquí.

Reseña

Clay ha decidido volver a Los Ángeles, después de una larga temporada en Nueva York; una larga temporada y una relación fallida. Pero ha vuelto como un reconocido productor y guionista de televisión.

Al volver notará que un Jeep azul lo sigue a todas partes, y que antiguas personas de su pasado siempre estuvieron ahí. Al entrar a una fiesta todo se pondrá para una nueva historia transgresora.

A través del retrato de una cultura americana más decadente que ayer, se presenta “Suites Imperiales” de nuevo un titulo de canción de Elvis Costello que demuestra más que el simple reflejo estadounidense.




Opinión

Pasaron un par de años para que yo pudiese comprender un poco más la ficción transgresora, no es un intento de satirizar a una sociedad, sino es el fiel reflejo de una sociedad que no todos se atreven a contar. Una realidad que está más o menos quebrada, depende del cristal con el que se mire. Es como la aquella basura que ocultas bajo el tapete porque te da pereza barrer, algo de ello hay en la ficción transgresora, que yo llamaría realismo fiel.

No estoy seguro si no me gustó “Menos que cero” porque es complicado seguir el ritmo de los fragmentos o porque no acabé de comprenderlo, pero ahora tengo ganas de una relectura y obviamente leer más del autor.

Creo que al personaje principal le hace falta más desarrollo, me refiero a un poco más de descripción, ya que con los monólogos que presentan, nos da una idea, pero creo que tiene mucho de donde poder describir. Con estos breves monólogos podemos comprender sus motivaciones, sus soledades y sus adicciones.

El libro es cambiante, pero tiene constantes, el alcohol. En casi cada párrafo hablan de alcohol, drogas o mujeres. Podrá sonar exagerado, pero creo que la sociedad actual es así. Hay un monologo que describe un trio sexual en el desierto que me perturbo demasiado, gracias a este episodio pude comprender al personaje. Y aún tengo secuelas de.

Me gustó que tuviese más forma que el anterior, y en esta ocasión todo tiene un “objetivo”, es un libro profundo que a primera instancia resulta superficial, pero creo que después de leer ficción transgresora su apreciación resulta menos difusa.

Un libro obligado para los fanáticos de la ficción transgresora, cuando menos lo esperen, pum, alcohol, obsesión y caras rellenas de botox están ahí, detrás de las paginas, esperando por ti.

Una puta suite imperial, merezco una puta suite imperial.

Citas

“La gente desaparece sin más.”

“… y cuando alguien me ofrece una raya me siento tentado pero la rechazo, porqué sé adónde te lleva.”

“Esculturas animadas en todas partes, un mosaico de juventud, un lugar al que ya no perteneces.”

“Verte obligado a ver durante dos horas y media a gente fingiendo que grita y llora puede empujarte a un estado oscuro del que tardas un día en regresar.”

“Es encantadora pero hay algo ensayado en su encanto, algo frágil. Si la sonrisa asombrada parece inocente es porque siempre hay algo más oculto en las comisuras.”

“La superficie que ella ofrece es realmente todo lo que hay, y como hay montones de chicas como ella, otra parte de su atractivo es observar como intenta averiguar por qué estoy tan interesado en ella y no en otra.”

“Su necesidad es tan grande que acabas envuelto en ella; esta necesidad es tan enorme que te das cuenta de que en realidad puedes controlarle, y lo sabes porque lo has hecho antes.”

“M.R. se vuelve borrosa porque R. exige que me concentre en ella y porque todo en ella surte efecto en mí, y no soy consciente en qué momento se convierte en algo que está más allá del simple trabajo.”

“¿Cómo puedes vivir así? –Fingiendo que no lo hago.”


“Hay muchas cosas que ella no entiende de mi, muchas cosas que en el fondo no ha querido ver, cosas de las que nunca se enterará, y siempre habrá cierta distancia entre nosotros porque ha habido demasiadas sombras en todas partes.”

viernes, 22 de diciembre de 2017

Auxilio

Auxilio
Despertar… ¡Despertar!... ¿Despertar?... Siempre me cuesta montones hacerlo, pero hoy no. Me levanté antes que la alarma sonara, y eso no es muy común en mí. Vi el reloj, marcaba cinco cincuenta y cuatro, y mi canción favorita sonaba; despertar así siempre ha sido un deleite, pero este día no pintaba bien. Ya lo presentía.

Con el frío calado en los huesos decidí no contestar ninguno de los mensajes en mi celular, me dispuse a darme un baño mientras paladeaba la zozobra, al final del día esta seguía siendo mi única compañía… ¿Habría olvidado algo?... ¡Por supuesto que lo había olvidado!, la cita de trabajo en el centro de la ciudad; el contacto con el agua helada había reavivado mis ideas, así que salí de la ducha y abrí el armario, ¿es día de traje hoy?, ¿es hora de verme como todos esos pelmazos que revientan los restaurantes a la hora del almuerzo?. Aunque no vivía tan lejos, tendría que tomar el transporte público.

En mi mente retumbaba una duda, esa duda era de las que siempre me hacía antes de postular para una oferta de trabajo: el contacto con otras personas. Conocerlos estaba bien, pero yo sencillamente no poseía la paciencia necesaria para entablar pláticas elaboradas con ellos, me refiero, los temas superficiales estaban bien, qué tal había ido el fin de semana, qué habían mirado en la televisión, el partido de ayer, pero, en cosas profundas, la verdad es que no me interesaba un ápice. Carecía de empatía con aquellas personas, “pelmazos” era un prejuicio descriptivamente correcto.  En algunas ocasiones llegué a preguntarme si el problema era yo, si tal vez la causa de todo recaía en esa mal llamada, “inseguridad”. La respuesta brotaba de mí casi inmediatamente... ¿Por qué me costaba tanto fraternizar con humanos más vacíos que una caja de zapatos recién estrenados? Todos lo hacían… excepto yo. En otras ocasiones llegué a preguntarme si eran ellos; yo no era el jodido problema. No podía serlo. Mi inseguridad no se manifestaba hacia ellos, sino hacia mí... la verdadera pregunta era... ¿Cuán vacía me encontraba yo?

Se me hacía tarde y aun así lo único que me preocupaba era verme mezclada con toda esa gente desconocida del metro. Oficinistas, universitarios, madres solteras y corazones rotos, entes sin rumbo, sin sueños y sin dinero. La inseguridad se iba mezclando con mis dudas. Las dudas se iban mezclando con mi inseguridad. Creo que debería atribuírselo a mis experiencias pasadas.

Yo poseía cientos de defectos, pero uno de los que más se hacían presentes era el de distraerme con las personas, no solo era distraerme sino imaginarme en la mente de cada uno; en sus elucubraciones. Imaginaba que habría desayunado el oficinista, a que clase se dirigiría el universitario, si la madre soltera tendría suficiente dinero para sobrevivir la semana, y el motivo por el cual esa chica triste de lentes iba llorando. Tal vez yo era un reflejo en miniatura de cada uno de ellos, y por eso me costaba comprenderlos, por eso me costaba simpatizarlos. Me costaba comprenderme a mí misma, ahora que lo pienso esto siempre había sido parte de mí, incluso desde niña, es sólo que ahora, a mis 24 es más difícil aceptarla y vivir con ella. La siguiente es mi parada, es hora de poner mi mejor sonrisa, es hora de ponerse esa puta mascara, la máscara de la (in)felicidad.

…La ensayo, mi sonrisa, ensayo mi mejor discurso. Una última mirada en el reflejo de la ventana y estoy lista. Sé que soy una chica hermosa, pero por dentro me siento bastante destruida, siento que mi cuerpo no pertenece a mi mente, me siento en otra realidad…En esta realidad, necesito ese empleo, hay más de una vida triste conmigo: facturas, deudas, una madre que no veo hace meses, pero por la que tengo que responder, hermanos ineptos y un único alivio para mi alma, probablemente el amor de mi vida, mi perro.  

Esta es la tercera entrevista del mes, las primeras dos mostraban un panorama bastante incierto así que tengo esperanza en esta. Mi carrera no ha ayudado mucho, pero este puesto parecer ser ideal, corresponsal de eventos artísticos… La única desventaja es que en esta ciudad no hay demasiados, aun así espero correr con suerte. Al llegar noto la “competencia” y no se ve muy prometedora, salvo por ese sujeto de corbata azul sentado a mi derecha. Me le quedo mirando, algo tiene, solo que no concibo comprender qué. Quizá sea la mirada pérdida. Tiene algo de atractivo, supongo que es porque se me hace misterioso, además su barba de tres días tiene un toque especial. Mi color favorito es el azul, espero no estar desvariando... Siento el color subir por mi cara. ¿Emoción, nervios, pasión? Sentimientos que creí haber olvidado en todo este tiempo.

-¡Señorita Salas adelante! - ¡Laura Salas! No hay respuesta. 

Escucho entre voces mi nombre y me doy cuenta de que estuve a punto de perder mi oportunidad. Tomo un respiro y me veo camino hacia esa puerta pero siento que no estoy, de nuevo me transporto a la otra realidad. Siento que dejé una parte de mí mirando a ese chico.

Es tiempo de sacarle provecho a esta máscara, la necesito más que nunca. Estoy preparada. 

-Señorita Salas, en una sola palabra, ¿quién es usted?

Esa pregunta retumba en mi cabeza mientras estoy sentada frente a este hombre que no me inspira ni la más mínima confianza.

-Bueno, en una palabra... (Pienso en decirle: inseguridad, miedo, desconfianza; pero opto por una mentira), en una palabra, me definiría como persuasiva. Usted verá, mi vida no ha sido nada fácil, pero estoy agradecida porque he llegado aquí. Después de todo y todos…

-¿Todos? El tipo sonríe, y escanea rápidamente mis piernas. La entrevista prosigue y toma un tono un poco más íntimo. Veo en su sonrisa pícara, la maldad de todo hombre soltero, viejo y con ganas de probar carne joven. Comienza la ronda de preguntas personales: Con quién vivo, qué hacen  mis padres, mis hermanos, si tengo novio. Sé a dónde se dirige esto, pero aunque débil, no soy tonta, no después de todo lo que he pasado en los últimos meses. No después de todo lo que he pasado en mi vida.

El sujeto dice que ha concluido y que para agilizar el proceso deberíamos salir a tomar “algo”. Noto sus intenciones y respondo que lo pensaré; me gusta jugar cuando me dan la oportunidad. Para mi sorpresa se me acercó y dijo que no había tiempo para pensar, que en la fila habían muchas chicas esperando mi puesto. Que me dijera esto me hizo perder el control, las emociones y los recuerdos brotaron y por un momento, en mi mente, murió “accidentalmente”. De vuelta en este universo lo pienso tranquilamente, suspiro, olvido ese trago y vamos directamente a eso que los dos sabemos pero no nos atrevemos a decir. Él a pedir y yo a mencionar. Me toma por la cintura y en un irónico de la vida me dice que en la oficina puede ser peligroso; nos ponemos una cita en el bar justo al final de la calle, a eso de las 6 pm. Mientras pedimos una copa con tequila en la barra conversamos y noto su mirada desconfiada, como la de un tigre acechando a su presa, listo para atacarme. Le sigo el juego, y bebo más rápido que él, no hay nada que perder. Cuando voy por la cuarta copa, él se excusa y se dirige al baño y es entonces cuando lo veo, al chico de la corbata azul, el chico de la entrevista. Mi mirada es demasiado penetrante y podría jurar que en la de él sólo estoy yo, noto como ve mis piernas y termina en mis ojos, pero de una forma totalmente diferente a la del entrevistador, lo desafío de la misma manera, como ganándole un duelo. Por un momento puedo sentir como si el espacio estuviese vacío y me concentro en esos ojos, como viéndole el alma, casi sintiendo lo que tiene dentro, todo lo que esconde, todo lo que piensa, y todo lo que aguarda; deseo comérmelo, probarlo, sentirlo, tocarlo. Deseo que sea alguien real, en una irrealidad. De pronto y sin más llega el entrevistador, y posa su mano tosca sobre mi pierna, el contacto es duro, áspero como si tratara de saciarse con mi juventud. Para mi sorpresa el chico de la corbata no me ha quitado la mirada de encima, mientras yo, sin más, me veo forzada a sonreírle al viejo y a su horrible olor... Una mezcla de tequila, perfume y cigarros.

El tipo está ebrio. Yo desearía estarlo más. Debería pensar en un pretexto para escaparme e irme con el chico de la corbata. Huir, correr. Largarme. Entonces se me ocurre decirle que debo atender un compromiso familiar, me excuso en la grave enfermedad de mi madre. Le doy un beso frío y lleno de repudio, prometiéndole que lo veré pronto y que recordándole el trato que acabábamos de cerrar.  ¿Dónde estás chico de la corbata azul?.

Justo delante de mí alguien aborda un taxi, en efecto es él y creo que me vio, antes y ahora, parece lleno de ira. ¿Qué se supone que haga?, si lo sigo, me veré totalmente desesperada, pero sí dejo que se vaya posiblemente no lo veré de nuevo, incluso en esta ciudad olvidada por Dios. No ha transcurrido mucho tiempo entre el momento en que tomé mi taxi y en el que veo al chico de la corbata detener el suyo. Lo miro desde atrás, desde la prudencia. En la puerta, una mujer bien parecida con un niño en brazos... Amargura, tristeza, soledad. Una explosión de sentimientos, un gran cumulo. No sé qué pensar, no sé qué hacer. Voy algo más que ebria, pero no tengo tanto valor para bajarme y preguntarle quiénes son ellos. Las posibilidades son muchas, una hermana, su prima, su mujer. En el fondo sé la respuesta. Veo mis esperanzas hechas añicos, y le digo al taxi que de la vuelta. Por el retrovisor veo su cara, él sabía que estaba ahí o eso es lo que me gustaría pensar pero pueden ser simplemente efectos de copas; es hora de ir a casa, el perro no ha comido, la cama sigue destendida y mi madre debe estar hecha una loca. 

Un impacto sordo atraviesa y rompe todo, siento una calma infinita. No hay ruido. No hay presiones. No hay nada. Cierro mis ojos, e imagino al chico de la corbata azul. 




miércoles, 20 de diciembre de 2017

Reseña de Porno de Irvine Welsh

Say Aaah
Título:Porno
Autor: Irvine Welsh
Editorial: Anagrama
Género:Ficción Transgresora
Libros leídos del autor: 3
País donde sucede:Escocia
País de origen del autor:Escocia
Año de publicación: 2002
Páginas:595
Días para acabarlo: 10
Calificación personal: 4.9/5

Previo: La vida en el abismo

¿Por qué elegimos la vida que tenemos? ¿Es una decisión propia? ¿Cosa del destino? ¿Cosa de la hechura? ¿O simplemente estamos jodidos sin razón? Creo que todos elegimos la vida que tenemos, al menos día a día. Es un hecho que nuestra vida empezó de alguna forma, en algún peldaño de la vida, y en nosotros recae el seguir ahí, bajar o subir. ¿Por qué elegimos el cierto tipo de vida que llevamos? ¿Por qué elegimos vivir? ¿Por qué decidimos pagar hipotecas? ¿Trabajos de ocho horas y dos de camino con salarios miserables? ¿Por qué elegimos pasar nuestras tardes sentados en el sofá mirando la tele y la vida pasar? ¿Por qué elegimos vida? ¿Por qué elegimos endeudarnos? ¿Por qué elegimos ropa de diseñador? ¿Por qué carajos elegimos esta vida? Tomen un suspiro profundo, y elijan vida, elijan futuro. (El fragmento está inspirado en el famoso monólogo de la película, un poco de la uno, un poco de la dos).
           

¿Cómo lo conseguí?

Préstamo de mi provinciano favorito, después de meses de que él no lo leyera, me tocaba a mí. La espera valió la pena.


Un poco acerca del autor…

Hace poco fue la FIL de Guadalajara, la feria del libro más importante en México, y el autor estuvo rondando por ahí. Lástima que me enteré demasiado tarde, sino hubiera ido a que me firmara su ejemplar. Considero que leeré mucho más de él el próximo año, así que este previo será corto.

Reseña

Sick Boy se encuentra en plena decadencia (sí, más que hace unos años), después de que algunos negocios no hayan rendido frutos en Londres, decide volver a Leith cuando una oportunidad se presenta en su puerta.

Por otro lado tenemos a Nikki, una estudiante de cine que trabaja de noche en un spa de masajes, pero ella no ofrece el servicio completo, sino solo una pequeña ayuda. Ella estará relacionada con la oportunidad de Sick Boy, y todo se montará de una forma estrepitosa.

A través del retrato de nuestros cuatro drogadictos favoritos de la cultura pop, y sus vidas después de ser adictos a la heroína (y otras cosas), se presenta Porno, una especie de secuela de la aclamada “Trainspotting”.




Opinión

Pasó más de un año para que yo volviera a leer a Welsh, después de leer el mejor libro de 2016, “Escoria”. En esta ocasión se presentan a nuestros viejos personajes de Trainspotting, pero un par de años después. Algunos son ex drogadictos, algunos tienen vidas totalmente nuevas, y otros solo son adictos a otras cosas, pero la esencia es la misma; las personas también. Las cosas no cambian.

Después de haber visto la película me entraron ganas de leer el libro, mejor dicho desde que se anunció la película quería leer el libro, pero el tiempo me comió. Supongo que la pregunta básica sería cual preferí, y la respuesta base sería el libro, pero… en este caso no. ¿Por qué? Porque ambas van de cosas diferentes, me refiero a que aunque se basan en lo mismo, son cosas diferentes. Mientras en la película se basan en el regreso de Renton a Leith, el libro se basa en filmar una película porno, ambos sin descuidar a los personajes idílicos de la primera vez.

Creo que el libro es un poco largo, y se profundiza demasiado en el personaje secundario, que sería Nikki. Renton queda un poco desplazado, y no posee el protagonismo de la película o el libro anterior. Sick Boy es el mismo tipo egoísta y manipulador de siempre. Spud, se mantiene entre la vida de las drogas y dejarla. Begbie sigue siendo nuestro psicópata favorito. Digamos, que los personajes mantienen su esencia en ambas producciones, pero unos son más visuales y añorables que otros.

Tuve episodios y monólogos favoritos, aunque la historia de Sick Boy me encantó, el que se lleva las palmas es Begbie, el cacho cabrón favorito que me hizo reír a carcajadas. Creo que cada personaje significa algo diferente en el mundo real, incluso creo que todos nos podemos ver reflejados a mayor o menor porcentaje en cada uno de ellos. Yo sería 30% Sick Boy, 30% Begbie, 25% Renton y 15% Spud. Un poco de todos, un poco de nada.

La traducción es algo ambivalente, en momentos te destornillas de risa, pero hay otros en los que hostia puta, te hartas a más no poder, y tío es francamente difícil leer así, cacho cabrón. Después de haber leído que el original es así (pero en escocés) creo que se debería optar por una traducción más neutra, sin tanto slang.

Finalmente, como en versiones anteriores, detesté a Spud, Renton me pareció equis, Sick Boy digno de analizarse, y Begbie alguien más colérico que yo. Disfruté el libro lo más que pude, y quiero creer que lo leí a un buen ritmo. Ahora queda leer la precuela de Trainspotting, Skagboys.


Al final solo somos consumidores de …porno.

Citas

"La coca me aburre. Nos aburre a todos. Somos unos capullos hartos de todo, en un entorno y en una ciudad que odiamos, finfiendo ser el centro del universo, destrozandonos con drogas de mierda para hacer frente a la sensación de que la verdadera vida transcurre en otra parte."

"Lo raro de este grupo es que pasamos más tiempo hablando de drogas que metiendonoslas."

"Quiero ser una estrella porno. Quiero que los hombres se masturben ante mis images por todo el mundo, hombres de cuya existencia ni siquiera estoy enterada."

"La verdadera prostitución consiste en dejar que utilicen tus emociones ¡Esas jamás deben prostituirse!"

"Antes era capaz de quedarme sentando mirandola durante horas mientras hacia ese tipo de cosas. De apreciar el simple hecho que ella estuviera ahí. Ahora nos irritamos el uno al otro."

"¿Qué crees que diría tu novia si supiera que te has pasado toda la noche en vela escribiendo pornografia?"