¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

viernes, 27 de enero de 2017

Fragmento 993: Pájaros de la noche



Manejo. Veo el velocímetro, 50, 60, 100. Ignoro el ruido. Ignoro las risas de mis acompañantes. Ignoro el olor de la marihuana. Ignoro el sabor de la cerveza que ha quedado en mis labios, después de la cuarta no queda mucho que hacer ni que saber.
Acelero. Sigo acelerando. 100, 120, 140. Oigo los vítores de los demás, me alaban, me admiran, soy su rey. El motor no da más. Todo es recto, conozco la carretera como la palma de mi mano. El punto es saber hasta dónde queremos llegar. O en que momento queremos parar.
No hemos hablado de esto, no tal cual, no vas charlando con tus amigos de la infancia acerca de que una simple broma a un automóvil familiar se pueda transformar tanto. No vas hablando con ellos, de lo que te puedes atreverte en un momento. No vas y les cuentas que estás dispuesto a asesinar a todos y cada uno de los integrantes. No. No les cuentas que eres un animal nocturno, un pájaro nocturno, un pájaro de carroña nocturno. No les cuentas que eres adicto a la sangre nocturna. No les cuentas que vives para esto. No les cuentas que te transformas en una persona diferente todas las noches. No. No. No.
Veo un clásico, no recuerdo, mejor dicho, no sé el modelo, sólo sé que es antiguo y lujoso, por las placas. Lo emparejamos. Mis amigos saludan a los integrantes. Un tipo, asumo el padre, manejando, con un niño y una niña detrás. Noto sus miradas violentas, sus miradas de miedo. Comienzo a sentir esa satisfacción; el padre no mira, sabe que no debe hacerlo. Somos como un choque en la carretera, sabes que no debes mirar, pero en el fondo mueres por hacerlo. Al fin el padre voltea, nos saluda. Nota la tensión. Me gusta.
No sé porque los saco del camino, en mi mente lo he hecho cientos de veces, volantear contra otro auto en la carretera. El auto pierde el control, y se detiene, les cerramos el paso. El padre mira impasible, contempla las posibilidades. Tal vez piensa que se trata de un secuestro, de un robo, de algo más, pero, no vayas tan lejos, es pura, simple y jodida diversión. Somos los pájaros de la noche. El tipo sale del auto, les ordena  a los niños que se queden en el auto, ellos lloran. El padre dice que solo van a casa de su abuela, que han tenido que viajar de noche por cuestiones laborales, que siente habernos ofendido. Lo detesto. Desde el primer momento que lo veo, me asquea. ¿Quién maneja en la carretera con un traje? ¿Quién maneja a las 3 am con unos mocasines? No lo soporto. Quiero tomar una llave de cruz y asestársela en la cabeza, justo en el cráneo. Pero no quiero que ellos miren. Le comento que los accidentes pasan, que no era mi intención, que solo jugaba. Él dice que está bien, que llamemos al seguro, que todo se arreglará. Nada se arreglará, no mientras yo sea el dueño y amo de esta carretera.
Le digo que saque a los niños mientras revisamos el motor. La carretera es terriblemente fría a las 3 am. Ellos se ponen sus chamarras. El padre el abrigo. Mis amigos fingen ver el motor. Yo disfruto viendo la duda, la incertidumbre en sus caras. No sé de donde sale el sentimiento de querer alimentarme de la desgracia por las noches. Tomo la llave de cruz, le digo al tipo que si sabe usarla, el asiente escuetamente, y un segundo después la tiene incrustada en su cráneo. Los niños enmudecen. Esto no era parte del plan. Ellos no debían verlo. Bueno… ahora no lo verán más. Saco la llave de cruz y me dirijo hacia ellos. Como dije antes, esto es pura, simple, sencilla y jodida diversión nocturna. Somos los pájaros de la noche. Las aves de rapiña. Los amos de la carretera.

miércoles, 25 de enero de 2017

Reseña de La Tumba de Jose Agustin


¿Y esos cables?
Título: La tumba
Autor: Jose Agustín

Editorial: Debolsillo
Género: Ficción, novela corta

País donde sucede: México

País de origen del autor: México
Año de publicación: 1964
Páginas: 130
Días para acabarlo: 1
Calificación personal: 5/5
 

Previo: Mi tumba o ¿cómo quiero mi tumba?

 

Supongo que en esta opinión/decisión la mayoría de las personas estarán en desacuerdo, yo no quiero una tumba, no quiero estar en un panteón (o lo que quede de mi) por los siglos. No. Yo quiero que me cremen y me dejen en la basura, o sí es demasiado fatalista en la basura, me gustaría que me dejaran en un bosque, que dejaran mis cenizas libres. ¿Por qué pienso esto? Porque cuando uno muere, no hay más. Se acabó. Probablemente mi familia me visite durante 5 años seguidos el día de mi cumpleaños, o el día de mi muerte, o el día de los muertos; pero pasando esta fecha vendrán una vez al año, después una cada dos años y al final cuando se acuerden. Definitivamente no quiero esto ni para mí ni para mi ego, si les he dejado algo que lo guarden en sus recuerdos y corazones, no tienen que hacer un viaje largo al panteón o aburrido para ver mis restos. Y… ¿nadie ha pensado que tenemos sobrepoblación de tumbas y de muertos? Preferiría un árbol en mi tumba. Puede que la gente deje de nacer, pero no deja de morir… hay que darle paso a lo nuevo. El simple ciclo de la decadencia humana. (Hasta parece que me identifiqué con el personaje).

 

¿Cómo lo conseguí?

 
A ciencia cierta no puedo recordar donde compré/conseguí este libro, lo que sí recuerdo es que fue bastante barato. Yo tenía proyectado leerlo meses atrás, pero por motivos externos no se pudo. Y en tan solo un día se acabó…

 

Un poco acerca del autor…

 

Por lo que parece es un gran autor mejicano, y yo no tenía ni el menor atisbo de esto, y claro que me siento apenado. Nacido en Acapulco, esta obra le trajo el reconocimiento, tuvo de maestro a Juan José Arreola (otro que necesito leer en sentido de urgencia). Habrá más de él por aquí, atentos… Y sí lo hubo, en el menor tiempo esperado, puedes leer aquí la mini reseña de “Se está haciendo tarde”, porque no habrá reseña completa.

 

Reseña

 

Gabriel Guía es un joven burgués que se encuentra en la preparatoria, él es integrante de un círculo de lectores-escritores, al parecer todos son burgueses con aspiraciones marxistas. Su vida transcurre día a día, sin mayor emoción; sí, hay chicas, hay alcohol, hay dinero, pero no hay emoción. No hay vida, solo cuatro paredes, y un techo color azul.

 
Se narran los días a través de su vida, sus relaciones amorosas, la relación con sus padres y se nos da un panorama general de la vida de un joven de 16 años. El punto central recae en el alcohol y las mujeres de su vida. Los excesos de confianza, inteligencia, dinero e influencia.

 

A través de la radiografía de un joven depresivo y vacío de 16 años se presenta: “La tumba” una novela mexicana que plantó las bases de la generación “de la onda”. ¿Podrá Gabriel superar esta etapa depresiva y publicar su novela o morirá en el intento?

  

Opinión

 
Realmente no sabía mucho a lo que me aventaba, ni siquiera esperaba mucho del libro –honestamente–, pero me lleve una grata sorpresa. La novela es bastante ágil, profunda y directa. Lo que más rescato es que como es una novela corta va al punto, no se detiene en cuestiones intrascendentes. Va directo a lo depresivo de nuestro ser, y lo exprime. Sigo imaginándome sus paredes azules, mirando el techo, sintiendo que la jodida vida no vale nada. Y al final queriéndome preguntar cómo es que quisiera mi tumba. ¿Con pastito?  

 
La narrativa te engancha, tal vez no haya mucha trama, ni se pueda hacer una reseña acerca de lo que se trata exactamente, pero te mantiene queriendo seguir leyendo acerca de sus aventuras/suplicios. Me encantó la forma de narrar, y aunque lo único negativo fue el lenguaje oxidado (recordemos que fue en los sesentas). Hay una metáfora bastante profunda (o al menos así la comprendí yo) y es observar las mismas paredes y tu techo todos los días, esto es una pequeña tumba para algunos.

 
El personaje principal es un joven de diecisiete años, que si bien le da un aire al principal del guardián del centeno (Holden Caufield), me parece que es enteramente más maduro, más independiente y más chévere. Él vive en una constante melancolía, nada de lo que hace lo satisfice, y siempre tiene un vacío dentro. (Proyección a la vista). Los personajes secundarios, o sus amoríos son una parte excelente, me gustó mucho como pasan de la pasión al odio, del horror al amor y de lo prohibido a lo transgresor.

 
Lo que rescato son las diversas situaciones que se presentan, por ejemplo, se pueden encontrar en una fiesta de la ciudad de México y amanecer en la casa de campo de Cuautla de otra persona. Se habla de un círculo de lectura o pseudo intelectuales, eso me pareció clicheado pero divertido, me recordó a los pequeños comunistas de “Conversación en la catedral”.

 

La novela es profunda, pero solamente si la comprendes, y te metes en la mente/mood del personaje. Si no logras hacer clic en las primeras páginas, no podrás disfrutarla ni acabar de entender el porqué de las situaciones. Al menos yo logré una gran empatía, porque conozco el sentimiento. Es un autor del cual necesito leer más.

 

Y ustedes, ¿quieren su tumba con pastito o sin pastito?

miércoles, 18 de enero de 2017

Fuck, me Nancy!


¿Y nuestra selfie sexosa?
Título: Fuck me, Nancy

Autor: Arturo J. Flores

Editorial: Mil voces

Género: Ficción, novela corta

País donde sucede: México

País de origen del autor: México

Año de publicación: 2016

Páginas: 102

Días para acabarlo: 2

Calificación personal: 4.2/5 
 

Previo: Escribir de los anhelos…

 
Hubo varias cuestiones, o ideas que logré rescatar de este libro, pero la que más me llegó/interesó fue aquella de escribir con base en los anhelos frustrados, esperen, hagamos un paréntesis… ¿todos los anhelos son frustraciones o puede haber anhelos que no sean generados de por nuestras frustraciones? ¿Puede haber anhelos positivos? Adoraría que alguien me explicara esto. Sigamos… el autor menciona que un escritor es mejor si escribe de aquello que desea fervientemente, o de aquello que no puede conseguir, porque cuando lo consiga se habrá acabado la magia, ya no habrá anhelo, ya no habrá deseo, ya no habrá nada que perseguir. ¿Es así con todo? ¿El amor, las parejas, la familia, los puestos en el trabajo? Funcionar o motivarse con base en los anhelos puede ser un arma de doble filo, ya que cuando consigues aquello por lo que te has desvivido, no tendrás nada. Jodidamente nada. Pero si lo haces correctamente puedes ponerte un anhelo más grande… hasta que ya no puedas aspirar a cosas más grandes. ¿Es eso posible? ¿Una meta tan alta que ni tú mismo puedas conseguirla? Creo que hoy vengo especialmente reflexivo, pero si alguien quiere discutir de los anhelos me sentiré honrado en participar en una charla constructiva, en la cual fungiré como la parte negativa.

 

¿Cómo lo conseguí?

 

Había una muestra de horror en la cineteca nacional (muestra muy mala, por cierto), y me paseé en la librería antes de entrar. La primera vez me llamó la atención, pero no fue hasta la segunda vez que fui que me animé a comprarlo. ¿Impulsos de lectores?

  

Un poco acerca del autor…

 
No sabía nada del autor, tuve que leer la biografía para enterarme. Sé que allá afuera (en el ámbito literario mexicano) hay muchísimos escritores que necesitan una oportunidad (yo) para poder brillar, no sé si haya sido su caso, pero ahora es editor de la revista Playboy edición México, y ha escrito otros libros. Presiento que no será lo último que lea de él.

  

Reseña

 
Una aburrida mañana más en la Ciudad de México, el ruido, el caos, el puto caos. Una exposición al sur de la ciudad, pero no cualquier exposición, sino la exposición de uno de los artistas más reconocidos de Japón. Un profesor y una estudiante. ¿Qué tienen en común? Ambos se han ido de pinta, ambos han escapado de sus obligaciones matutinas para asistir a esta exposición.

 

Un breve contacto en la taquilla los acercará, y a partir de ahí se animaran a tomarse un café, a saber un poco del otro. Durante el café ambos se dan cuenta que tienen algo en común… ambos son escritores frustrados. A partir de ahí iniciarán un romance literario…

 
A través de la radiografía de un profesor aburrido de su vida lineal y de una estudiante darks, se presenta “Fuck me, Nancy” una historia de erotismo literario. ¿Su romance prohibido podrá ser posible en un mundo de estereotipos?  

  

Opinión

 
A ver, en la sinopsis me prometieron una desbordante historia de erotismo aderezada con música; sí, la historia erótica (y sus ramificaciones) está buena, muy buena, pero… jamás logré encontrar la música, o al menos no al grado que me esperaba… yo ya tenía mi Spotify listo. Esto fue algo que me decepcionó.

 

La narrativa es simple, pero funciona. Se agarra de un tema del cual el público mejicano pondría un grito en el cielo, los romances prohibidos. Sí…la sociedad mejicana sigue siendo una sociedad mojigata por excelencia. Algo que me pareció es que tenía potencial y haberse transformado en una novela un poco más larga. Creo que ahí acaban mis puntos negativos.

 
Tenemos a dos personajes al profesor Xavier y a la estudiante Nancy. Ambos son un contraste totalmente diferente. Son polos totalmente opuestos, y esto también le da puntos a la obra (cliché a la vista). Están bien desarrollados, y ambos me parecen anhelos del autor.

 

Algo que me encantó, fueron los mini cuentos que ambos escriben el uno para el otro, eso lo hizo genial, eso lo hizo diferente. Y aunque la mayoría de diálogos me parecen sumamente forzados e irreales, me gustan. Es algo que podría ser factible, pero en una rara situación.

 
Finalmente algo no me acabó de encantar, pero es una lectura ligera que fácilmente puedes leer en una noche. Algo recomendado para los enamorados del amor… y escritores en busca de serlo.

 
Fuck me, Nancy!!!! Fuck!!!

miércoles, 11 de enero de 2017

Reseña de El complot mongol de Rafael Bernal

¡Pinche ...!
Título: El complot mongol
Autor: Rafael Bernal
Editorial: Joaquín Mortiz
Género: Novela Negra
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Año de publicación: 1969
Páginas: 221
Días para acabarlo: 5
Calificación personal: 4.35/5

Previo: Complots, sueños y amores imposibles (previo de Juan 5)

Por supuesto que he imaginado escribir una novela negra, tengo bastantes ideas, pero no logro darles forma; por eso el año pasado me dediqué a escribir cuentos, para que el día en que esté preparado para escribir una novela tenga muchas ideas de donde cortar tela. Algún día espero escribir esa novela, y ya sé a quiénes se la dedicaré…

Ahora, las novelas negras deben tener tres (o no sé si más, pero al menos tres) cosas fundamentales: el héroe (o antihéroe si usted gusta), un amor imposible (o medianamente posible) que logre quemarte hasta que te transformes en ceniza y un buen pretexto o compló. Si usted tiene esas tres cuestiones bien desarrolladas, le prometo que la historia funcionará, pero para que sea inolvidable tendrá que usar todos los recursos que tenga a la mano, así como sueños frustrados, anhelos, amores irreales, giros de tuerca y sangre, mucha sangre.

Parece que este año seguirán los cuentos, estoy ampliando mis panoramas, así que podremos leer desde los románticos (o algo así) hasta los más escabrosos. A ver qué dice el 2017 en cuanto a escritura…

¿Cómo lo conseguí?

Sabía que tenía que leer este libro en algún momento u otro, así que lo creí ideal para el cierre del año. Fui a una librería y no lo pensé un solo segundo más, lo compré, y lo empecé la semana siguiente.


Un poco acerca del autor…

No había oído mucho acerca de Rafael Bernal, recuerdo que leí en la biografía del libro que tuvo relaciones diplomáticas con otros países, y que escribió básicamente todo lo que se pudo escribir: guiones, obras, cuentos, novelas, ensayos, poemas. Su obra magna fue “El gran océano”.


Reseña

Filiberto García es un ex caudillo de la revolución mexicana, y ahora trabaja para el estado mexicano, como matón oficial. Después de haber estado implicado en varios casos de “ejecución” él se transforma en uno de los más confiables elementos de la seguridad nacional.

Cuando un rumor proveniente del exterior, pone en guardia a todos, incluyendo al FBI y la KGB; Filiberto tendrá que trabajar con ellos en conjunto para cerciorarse de la veracidad de éste. Comenzando en las míticas calles de la Ciudad de México en las que ahora se encuentra el barrio chino, se presenta: “El complot mongol” pieza clave en la novela negra mejicana.

A través de la radiografía de un ex caudillo que solo sirve para matar, y las imágenes de una ciudad en crecimiento, se presenta esta original historia. ¿Podrá García resolver el complot que se anida en las fauces del barrio chino? ¿Podrá concretar su amor imposible?


Opinión

Había leído montones de comentarios acerca de este libro, desde la preparatoria hasta la actualidad. Sin fin de personas me lo recomendaron porque marcó una diferencia en la novela negra mejicana actual. Yo creo que lo es, si consideramos el contexto y lo ingeniosa que es; creo que a veces se me olvida colocar a las novelas dentro del tiempo que fueron escritas y no dentro del mío. Así que puedo concluir que soy demasiado contemporáneo para comprender el significado y la profundidad de la misma.

La narrativa es bastante ingeniosa, y mejicana. Creo que las muletillas, frases o palabras mejicanas son inconfundibles y que todo latinoamericano podría reconocernos; sí, es algo que me hace enorgullecer. Las descripciones de la Ciudad de México de los años 60-70 son bastantes acertadas, y me sorprende que algunas calles sigan como hace 40 años.

Los personajes, o los temas son los elementales para una buena novela negra: el policía/detective que se sale de los estatutos de la ley, su amor imposible bañada de mojigatería y un extraño complot que involucra a más de un país. Algo en lo cual no estoy enteramente de acuerdo, es que los policías o detectives mexicanos jamás lograrán parecerse a los extranjeros, si son mexicanos ni siquiera necesitarán preguntar el por qué. Así que en este particular caso todo recae en los personajes secundarios… o en el contexto.

Así que sí, toda la novela es totalmente mejicana, por ejemplo nunca había oído que alguien le diga “chale” a un sujeto para reemplazar su nombre. Otra cosa es que le puse la cara de Sasha Montenegro al amor imposible del protagonista. ¿Ya dije que todo es muy mejicano y setentero?

Hubo un dato extra que quizá le dio más sabor, y fue que el personaje principal me recordó a un Aráizaga. Me recordó al primer Aráizaga, y aunque no lo conocí enteramente bien, me he labrado una imagen mental de él. Por esto pude llegar a compararlos.


¿Un complot mongol? ¡Pinche Mongolia exterior! 

miércoles, 4 de enero de 2017

Top 10 de libros leídos en 2016




Bueno, parece que este post se está haciendo una costumbre en el blog. Que yo venga y les cuente lo mejor de lo mejor del año en curso (que está por finalizar). Este año leí la estrambótica cantidad de setenta y dos libros (72). He de reconocer que es el año en el cual he leído más libros cortos, pero también hubo varios de quinientas o seiscientas páginas, así que creo que se medió compensa. El promedio de páginas promedio por libro ronda entre 270 y 290. Nada mal, si tenemos en cuenta que mi meta era leer 65 libros. No tengo idea que me depara para el 2017, ni cuántos libros, esta vez seré más realista y me pondré como meta 60… o tal vez 80.

Además he notado una tendencia o patrón de género en cada año, por ejemplo en 2014 fueron más libros de autores extranjeros, en 2015 fue el año de la novela negra y de suspenso, y en este 2016 le di mucha participación a autores mexicanos y la ficción transgresora. Quién sabe, a lo mejor en 2017 sean los de autoayuda y romanticismo (no, eso nunca va a pasar). Por lo pronto los dejo con la lista.

… obviamente en orden descendente:

10. Una mente enferma de Rafael Ferrer



A pesar de ser uno de los libros que leí a principios de año, se quedó en mi memoria y en mis finos/enfermos gustos a través de todo el 2016. Lo interesante de este libro es que los cuentos son narrados sin el menor grado de tapujos, el autor no tiene miedo a expresar que está enfermo. Los cuentos son ideas totalmente trabajables y la mayoría te sacan un suspiro o una mueca de desagrado. Reconozco que este es un género nuevo y el autor se adentró de lleno, espero que algún día sea un género reconocido: el cuento gore. Puedes leer la reseña aquí.




9. Abrázame oscuridad de Dennis Lehane, y mención para Al oeste del sol al sur de la frontera de Murakami

Abrázame, oscuridad, fue una de las novelas negras que más disfruté en todo el año, tuve que devorarlo. La narrativa de Lehane es adictiva, en mi reseña escribí que era eso que nos gusta leer, que está manchado de tintes sexosos y violentos. Me encantaron las frases, los personajes y las escenas; tiene un poco de todo. Y por supuesto un asesino digno de recordar. Puedes leer la reseña aquí.












Murakami tenía que estar en este conteo, no podía no estar. Leí un par de libros de él este año, pero este me fascino, aunque es bastante corto y tenía de donde explayarse tiene lo suficiente para colarse en este top. La historia de amor es la más intensa que he leído en muchísimo tiempo, a pesar de los estatus orientales. Es un poco más real y menos onírica, pero al final sigue siendo Murakami. Algo relajado y profundo, recomendado para novatos y adentrados de él. Puedes leer la reseña aquí.








8. Chicas Kaláshnikov de Alejandro Almazan



Esta fue una de las más complicadas elecciones, no sabía en qué lugar ponerlo, pero finalmente me decidí, y aunque creo que es uno de los mejores libros de crónicas que jamás he leído siento que algo le falta, creo que únicamente más crónicas. La relevancia de este libro es que el autor es un ser humano y nos muestra ese miedo. Son crónicas reales, duras, sucias y directas; que nos dan un panorama más profundo de la delincuencia y narcotráfico en México. El libro es barato así que no hay pretexto. Puedes leer la reseña entera aquí. 








7. El libro de los amores ridículos de Milán Kundera



Un libro de cuentos, del tema romántico el que más disfruté. Hubo un cuento que se ha colado dentro de mis favoritos, no solo del libro, sino de la vida entera, el de los autoestopistas. Por esta simple razón deben leerlo. Además que las formas de comprender/entender el erotismo son variadas… irá, pasión, enojo, odio, amor. Puedes leer la reseña aquí.








6. Un saco de huesos de Stephen King



Definir porque fue de lo mejor del 2016 es fácil, pero el lugar no tanto. Me gustó porque me asustó y me produjo ensoñaciones horridas, y aunque es un libro grande y amplio, las descripciones no me parecieron tan malas como lo han sido otras veces. Es algo de King que sabe a King y no a remedos. Un libro que sí da miedo y que se inmiscuirá en tus sueños. Puedes leer la reseña aquí.





 

Ya saben que a partir de aquí deben leer estos libros sí o sí en su vida… advertidos quedan.


5. Antología del premio Amparo Dávila  y mención para Los niños de paja de Bernardo Esquina

Si bien, mi año literario se caracterizó por leer literatura transgresora, también hubo muchísimos cuentos y compilaciones, esto se debió principalmente a que me he dedicado a escribir cuentos (y creo que voy bien), así que necesitaba leer un par para poder escribirlos. Recuerdo hace un par de años cuando leía cuentos y los detestaba, que ignorante; ahora intento leer algún compilado al menos cada dos meses. Participé en el certamen del Premio Amparo Dávila y… perdí, pero al menos leí los cuentos de un año anterior y son extremadamente buenos, excepto el que ganó el primer lugar. Cuentos totalmente recomendados de terror escritos por mexicanos y a un excelente precio. ¿Qué más quieren? Puedes leer la reseña aquí.





Mención para los niños de paja. Adoré este compilado de cuentos, fueron los segundos que más disfruté en todo el año, si antes Bernardo Esquinca me parecía un escritor mexicano de terror excelente, ahora se consagro.  Cuentos sumamente breves que te pondrán a pensar en mucho. El ejemplar te sale a un excelente precio. Puedes leer la reseña aquí.

 









4. Asfixia de Chuck Palahniuk

Es fácil de resumir la privilegiada posición que tiene: Chuck Palahniuk, mi autor favorito de estribillos. La narrativa no está nada mal, ni las descripciones, ni las premisas fuera de serie que Palahniuk idea, todo es bastante común, lo que tiene el libro son los personajes, mejor dicho el desarrollo de los personajes. Son tremendamente entrañables, y sí, esas frases pegajosas. El personaje principal es la antítesis de todo, un adicto sexual en recuperación que finge ahogarse en restaurantes para conseguir dinero. ¿Se puede ser más patético? Y un desenlace que pocos imaginábamos. Este libro tuvo el puesto dos durante mucho tiempo, hasta que llegaron los libros mejicanos. Puedes leer la reseña  aquí.


3. Toda la sangre de Bernardo Esquinca

La mejor novela negra de este 2016, que haya sido narrada en la Ciudad de México y explotar una premisa tan ingeniosa de tan buena forma  le dieron muchísimos puntos. Además se tiene suspenso, horror, sexo, amor y fantasía; una serie de tópicos que la hacen el mejor libro de Esquinca (que yo he leído). Segunda parte de una saga, pero que no es necesario haber leído la primera parte. Una novela que vale muchísimo la pena, si eres mexicano o extranjero. Lo único malo es su predictibilidad. Puedes leer la reseña aquí.




2. Luz Estéril Iván Ríos Gascón.

Ah, no soy tan buen escritor (aún) para poder expresar lo maravillosa que es Luz Estéril. El libro es como esa película mexicana la cual tenemos duda, pero sumamente refinado. Seré breve, las escenas de erotismo y música me cautivaron. Seguiré advirtiendo, léase acompañado de un diccionario o de Spotify, depende cual le haga más falta. Lo malo son tantas palabras rimbombantes y la narrativa es un poco pesada. Un libro altamente adictivo y lleno de detalles magistrales; y aunque al final es predecible totalmente disfrutable. Puedes leer la reseña aquí.






Por fin, el número uno. Los esperados redobles.


1. Escoria de Irvine Welsh

Al parecer los mexicanos no pudieron ganarle a la falta de escrúpulos del autor escoces. Siendo el primer libro leído en el 2016, jamás perdió esa posición. Este libro jamás estuvo en duda, supe que nada lo superaría. Amé todas las frases, todas las situaciones, las escenas y al personaje principal. Tan jodidamente transgresor como puedan imaginar. No, no es lo sexual o pervertido lo que lo hace tan bueno, es la carencia y declive que el protagonista presenta, se ve a lo largo de todo el libro y desemboca con un final estremecedor. Pocas veces he logrado tanta empatía con un personaje literario, comprendí sus motivantes, sus excesos y todo por lo que pasaba. El mejor puto libro del 2016. No recomendado para personas sensibles o demasiado cerradas de mente. Un aplauso para Bruce Robertson. (La película no es nada mala, pero no se compara, pueden verla en Netflix). Puedes leer reseña aquí, puto plebeyo, y que no se te olvide la puta diferencia.


Gracias por haber leído este subjetivo top. ¿Alguna recomendación?

Juan.