¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

miércoles, 9 de agosto de 2017

Reseña de Fruta Verde por Enrique Serna

¿Frutas enmascaradas?
Título: Fruta Verde
Autor: Enrique Serna
Editorial: Planeta
Género: Ficción Transgresora
Libros leídos del autor: 2
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Año de publicación: 2006
Páginas: 220
Días para acabarlo: 6
Calificación personal: 4/5

Previo: Influencias en la juventud

Me pregunto: ¿qué hubiera pasado si hubiese tenido otro tipo de influencias en mi juventud? A lo largo de mi vida he estado rodeado de muchas personas, de distintas clases sociales, y aunque no todos han sido mis amigos, la mayoría han sido mis conocidos. Por ejemplo, me he rodeado de la clase fresa, al haber estudiado (un tiempo) en una universidad de paga exclusiva de la ciudad, me he rodeado de personas con hábitos rapaces en el servicio militar, me he rodeado de deportistas en el fútbol americano, y me he rodeado de intelectuales que gustan de los libros que leo. La diversidad de gente que conozco es amplia: mexicanos, provincianos, extranjeros, chilangos, drogadictos, bebedores, intelectuales, ñoños, bisexuales, heterosexuales, vírgenes, promiscuos, barrio, fresas, chacas, pudientes; yo que sé, si etiquetara a todo y a todos jamás acabaría. Lo que quiero decir es que gracias a la influencia de todas esas personas soy lo que soy, lo malo o bueno que pueda ser, es culpa de ellos, porque me llevo un poco de influencia de cada uno de ellos en mí. Así que me seguiré planteando cuán diferente yo sería con la ausencia de alguna de esas personas…


¿Cómo lo conseguí?

Una recomendación que tenía pendiente hace varios meses, por cuestiones externas a mí, apenas pude comprarlo. Debido a que el último libro que leía: “El orgasmografo” del mismo autor me enganchó, llegué a éste, tal vez no fue la mejor idea de la vida.


Un poco acerca del autor…

Me puse a investigar un poco en la vida de Serna, y descubrí que tiene muchos libros, varios de ellos galardonados por premios literarios. Estoy seguro de que habrá más de él por aquí, solo hace falta que definir qué, pero en esta vez no tan pronto.  

Reseña

Germán es un joven que está por entrar a la universidad, después de haber escrito un cuento y ser publicado tendrá la oportunidad de integrarse a una agencia de publicidad, más por influencia que por méritos.

Paula su madre, es una mujer abandonada que carga con los pesos de su ex matrimonio, y con la afrenta de ser una madre hecha a la antigua. Con todos los prejuicios e ideas que esto conlleva.

Mauro es un dramaturgo homosexual que se ve forzado a entrar a la agencia de publicidad donde German labora. Pronto los tres personajes desarrollarán una estrecha relación.

A través de la radiografía de una sociedad mexicana consumida en los prejuicios y en las barreras de la edad, se presenta “Fruta verde” una novela que se meterá en la mente de un joven con influencias marxistas, un hombre homosexual con fantasías de grandeza y una madre que se debate entre los límites de la rectitud…o no rectitud.


Opinión

Tenía altas expectativas de este libro, además de ser una recomendación, el autor me había impresionado en sus cuentos. Pero me precipité y al menos debí leer otro libro antes de éste, lección aprendida. La verdad es que me harté un poco, pero esa fue cuestión mía.

Soy una persona de mente abierta, pero los temas homosexuales han sido demasiado explícitos para mi gusto, no es que me asuste, solo que no tengo tanta predilección por escenas así. Creo que en el caso de Germán las influencias pesaron demasiado, sobre todo en una edad en la que absorbes todo, y es tan fácil impresionarte.

Sucedió algo curioso, le pregunté a mi madre si me diría algo si tuviera amigos homosexuales y me juntara con ellos tanto tiempo, me dijo que no, que yo era lo suficientemente grande para saber lo que hacía, eso dice ella, y eso dice ahora, pero hace unos años no hubiera pensado eso. Me alegra que todos hayamos madurado…o algo así.

Los personajes me parecieron algo sosos, en toda la historia me intenté meter en su mente, pero jamás lo logré; sucede que se metían en una cantidad de embrollos tan fáciles de prever que me exasperaban. Supongo que ser una madre tan anticuada y ser un hijo tan comunista no es un paquete fácil de manejar…ahora aderézale al tipo gay que se quiere ligar a tu hijo. (Por suerte ningún gay me ha querido ligar ¿o sí?).

Creo que lo que las personas más disfrutaron en general -después de leer las opiniones- es la decadencia continua, que yo preferiría llamar estupidez latente, y el final. Ustedes se preguntarán por qué el final, y es porque es muy definido, cosa que sucede pocas veces en los libros.

En conclusión, puedo decir que es un libro que rompe los estigmas del público mexicano (aunque sea terriblemente mejicano), y que estuvo mal leerlo después de otro del autor, porque le perdí sabor. Sin embargo, habrá más de la prosa compadrezca de Serna. Atentos.

La fruta verde es aquella en la que quieres clavar los colmillos a la primera oportunidad…o a la tercera.

Citas

"Su gesto infantil, la conmovió, pues le hizo entender que ese niño ingenuo, no podía imaginar siquiera el maligno poder de las mujeres sin alma."

"Pero, ¿de qué valía la buena fe en un mundo envilecido y corrupto?"

"No sabía recitar de memoria ninguna efermeride literaria, pero devoraba los libros con un place contagioso."

"Cada nuevo libro le enseñaba algo desconocido sobre si mismo."

"Cuanto más leía, más insondables le parecían los abismos de su ignorancia."

"Con la memoria en ascuas, se bebió la cuba como agua y enseguida pidió otra, para adormecer el dolor de estar vivo."

"La puteria era una droga dura, nadie la dejaba después de haberla probado."

"Si no la olvidaba pronto, el cadaver de ese amor podía secarle todos los manantiales de la ilusión."

"El sueño de tener casa propia es el primer mandamiento de la mentalidad burguesa."

"Pecar es romantico y elevadamente poetico, arrepentirse no."

"Estaba jodido si refrenaba sus mejores impulsos por una enfermiza autocompasión."

"Basta de jugar a los amores contemplativoss: quería las obscenas caricias de un animal perverso."

"¿Vuelo hacia arriba o estoy en picada? No lo sé ni quiero quitarme la venda, pues lo más excitante del juego es ignorar cuando voy a estrellarme."

"Moraleja: más vale prostituirse que dar lastima."

"Hay algo enfermizo en este afán  por discutir con las mujeres a quienes debo halagar."

"El amor casi siempre perjudica a terceros, pero de todos modos hay que vivirlo."




3 comentarios:

  1. Es obvio que siempre nos formamos de otras personas, aprendemos algo de ellas, nos llevamos lo que más nos cuadra y queda a nuestra personalidad, pero... Aún así, cada quien tenemos nuestro propio pensamiento y libre albedrío. Pienso que lo que cada quien aprende de otras personas es decisión propia, no tanto porque pasemos mucho tiempo con ellos o porque se nos haya "pegado", sino porque nosotros decidimos adoptarlo. La mente es inteligente y sabe por qué hace las cosas. La mayoría del tiempo lo que somos y queremos ya está ahí, y sólo hace falta un empujoncito para poder aceptarlo y liberarnos.

    Pd. Deje de diferenciar a las personas por su "clase social", que eso ya no importa. Las personas son o no son buenas personas. (Otra vez con tus jaladas marxistas, olitadealtamar).

    Pd 2. A mí me gusta usted aunque sea "fresa". La pregunta es, ¿Yo le gusto a usted?

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    1. Por cierto..."mexicanos, provincianos...", ¿acaso los provincianos no somos considerados mexicanos?:(

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    2. En este particular caso he de llevarle la contraria... creo que adoptemos o se nos pegue una conducta no es decisión, sino un hecho indiscutible. De acuerdo que la mente es inteligente, pero no por eso deja de ser primitiva, conservamos ese cerebro animal que sigue instintos... patrones a resumidas cuentas.

      Ah, esos pequeños empujuncitos. Incontrolables, diría yo.

      No lo hago, no le pongo nombre a todo... o al menos lo hago menos. Usted solo polea con gente buena...

      Ya sabe la respuesta.

      Noup, son provicianos, :p

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